Pasó antes por Surge Madrid y, en las últimas representaciones, Cuarta Pared ha seguido siendo la sala que acoge ‘Hasta que la muerte nos separe’, escrita y dirigida por Emilio del Valle. Un drama que reflexiona con cierta amargura, sentido del humor, y escepticismo sobre una pareja que hoy puede reconocerse fácilmente entre muchísimas otras.
Todas esas que en unos años atraviesan inequívocamente las fases de pasión, crecimiento, paternidad, enfriamiento, engaños y separación. Después llega la soledad y con ella el afán de ser el mejor ante el hijo o los hijos, siempre el tercer vértice y el peor parado del triángulo.
Y luego, además, la obsesión por imponer el relato propio frente a la verdad de los hechos, por un lado, y la conclusión de que la mayor culpa de la separación está en el otro. Yo no tenía otra salida y mi pareja, sin embargo, no ha querido que la hubiera.
Estupendos Cristina Gallego y Jorge Muñoz, actores y personajes a la vez en la propuesta de Emilio del Valle, disertan, discuten, se insultan, reflexionan y actúan metateatralmente ante un público que asiste con interés creciente a la representación de una historia demasiado frecuente en las vidas de muchos de los espectadores.
Y, entre los dos, al fondo del escenario y asistiendo como poético juez de la pareja, Nacho Vera (Capitán Bazofia), que con sus canciones -cortas, irónicas, ácidas, contundentes-, pone la gota de humor necesaria para que el drama torne a comedia por momentos.
La pareja está instalada en una segunda casa -la primera era de Él-, que Ella ha decorado a su antojo, sobre todo porque Él está con la cabeza más orientada al exterior (bares, amigos, teatro…). El diseño de la escenografía es de Florencia Nin (un par de sillones orejeros, una mesita, sillas, alfombras, luces de pie, algún perchero…).
Una casa funcional que es el marco impertérrito del deterioro progresivo e inevitable de la convivencia en esta pareja, como en muchas otras de nuestros días. La iluminación de José Manuel Guerra remarca ambientes, no solo del hogar sino también del cambiante ánimo de la pareja que ha vestido Ana Rodrigo.
La transición que va desde hacer el amor a la hora de la siesta, sentados en el sofá frente a la telenovela de la temporada (Betty la fea), hasta la lluvia permanente de insultos y tensiones entre los dos miembros de la pareja, sucede con naturalidad ante las narices del público.
La maternidad, los quehaceres cotidianos del hogar, el cansancio extremo después de todo el día en Ella, son difícilmente conciliables con las ganas de salir al bar, de huir de casa como sea, de recuperar la libertad perdida que Él no puede quitarse de la cabeza. Luego vienen las diferencias, las pullas, las discusiones subidas de tono, las contradicciones, la violencia…
El final menos malo, la separación, es inevitable, aunque con ella tampoco se resuelvan los problemas. Simplemente se transforman. Y al público no le queda más remedio que pararse a pensar el porqué de lo que pudo haber sido y no fue: ¿falta de escucha?, ¿falta de empatía?, ¿falta de adaptación?, ¿nada de renuncias? Lo único cierto es que “…tenemos una hija… Tenemos una hija hasta que la muerte nos separe”.
Pero, mientras tanto, el reproche, la tensión, el desgaste, la inexistencia de una vida en común al margen de los hijos, no suelen terminar nunca y, desde luego, contribuyen a que estos no acaben siendo la parte peor parada de las diferencias entre Él y Ella. La propuesta, nada convencional, aunque trate de un asunto demasiado cotidiano, es más que interesante.
‘Hasta que la muerte nos separe’
Autoría y dirección: Emilio del Valle
Asistente de dirección: Estefanía Ramírez
Interpretación: Cristina Gallego y Jorge Muñoz
Músico en escena: Nacho Vera (Capitán Bazofia)
Diseño de iluminación: José Manuel Guerra
Diseño de escenografía y atrezzo: Florencia Nin
Diseño de vestuario: Ana Rodrigo
Creación audiovisual y diseño gráfico: Jorge Muñoz
Música original: Nacho Vera (Capitán Bazofia)
Fotografía: María Alperi
Producción ejecutiva: A Fuego Lento – Gestión y Creación
Sala Cuarta Pared, Madrid
Hasta el 29 de octubre de 2022