La Comisión Europea hizo públicas ayer sus propuestas para reformar la Organización Mundial del Comercio, con el fin de contrarrestar las distorsiones del mercado y disuadir a Estados Unidos de que se retire del organismo.
La responsable de Comercio de la UE dijo en un comunicado que "el mundo ha cambiado, la OMC no. Ya va siendo hora de actuar para que el sistema pueda hacer frente a los desafíos de la economía mundial actual y vuelva a funcionar para todos. Y la UE debe asumir un papel principal en eso". La Comisión dijo que quería actualizar las reglas de comercio internacional, reforzar la autoridad de la OMC para supervisar el sistema y encontrar una forma de superar el estancamiento actual del esquema de solución de diferencias de la institución. Los líderes de la UE pidieron a la Comisión en junio que presentara propuestas que pudieran mejorar la OMC en áreas cruciales, como subvenciones, aplicación y negociaciones.
En mayo, el presidente francés propuso una revisión de las reglas de comercio mundial, instando a la UE, Estados Unidos, China y Japón a elaborar un plan para la reforma de la OMC antes de fin de año. La OMC trabaja sobre la base del consenso entre sus 164 miembros y, con vetos para cada uno, cada nueva iniciativa corre el riesgo de convertirse en una moneda de cambio en una negociación mayor. Pocos intentos de reforma han tenido éxito y muchos están atascados, como las conversaciones para reducir las subvenciones agrícolas, aumentar el acceso a los mercados, reformar las normas sobre el acceso a los medicamentos, mejorar el sistema de disputas de la OMC y liberalizar el comercio de servicios.