Finaliza el primer trimestre que ha estado marcado por una creciente incertidumbre con respecto a la recuperación económica y que ha tenido su reflejo en las tensiones registradas en los mercados de divisas, de renta variable y materias primas en los dos primeros meses del año. Las dudas sobre la sostenibilidad del ritmo de crecimiento y el descenso de las presiones inflacionistas en general, han llevado a bancos centrales como el BCE a bajar los tipos de interés y ampliar el programa de compra de activos, o a que la Reserva Federal se muestre más cautelosa con respecto al ritmo de las futuras subidas de tipos de interés. Organismos como el FMI han revisado de forma generalizada durante estos tres meses sus pronósticos de crecimiento a la baja, y los datos económicos publicados están confirmando estas menores expectativas de crecimiento. En lo político, y con impacto en los mercados financieros, destaca la convocatoria por parte del Gobierno británico del referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE, y en los países emergentes, la crisis política en Brasil que puede llevar a la destitución de la actual presidenta. En los mercados de divisas, el dólar finaliza este primer trimestre, con excepción de su cruce frente a la libra, con descensos netos frente a sus principales contrapartidas, depreciándose más de un 4% con respecto al euro, cerca de un 6% frente al yen y un 9% frente al real brasileño.