Los mercados “acudirán” puntualmente a una de las citas que desde hace días tienen marcada en negrita en la agenda: la reunión del BCE. Sobre ella hay muchas expectativas, sobre todo después de la decepción que sufrieron en la reunión de diciembre y de que su presidente apuntase esta fecha para nuevas actuaciones. Entre las medidas que se esperan están un nuevo recorte del tipo de depósito, un aumento de la gama de activos a comprar, un aumento del volumen de compras y una prolongación del programa. No parece sensato que el BCE utilice toda esta “artillería” en la reunión de hoy, más bien lo lógico es que dosifique las actuaciones. Si la dosis es pequeña, con unas expectativas tan altas como tiene el mercado de que el BCE será más agresivo que en la reunión anterior, nuevamente habrá decepción, con el consiguiente efecto en los mercados. Pero no sólo hay BCE. En los últimos días, el aumento del precio del petróleo ha tenido un importante efecto dinamizador en los movimientos de los mercados. Mañana, los países productores y exportadores de Latinoamérica y el Caribe se reúnen en Quito donde esperan adoptar una posición conjunta respecto a la situación del mercado petrolero mundial. Ambas, la región de Latinoamérica y el Caribe, son la tercera productora mundial de petróleo y poseen un 12% de las reservas mundiales de crudo, por lo que su postura como bloque es importante para el mercado energético. Este encuentro se realizará días antes de la posible reunión el 20 de marzo en Moscú entre la OPEP y países productores fuera de la organización.