Además del BCE, otros bancos centrales se reúnen esta semana: Banco de Canadá, Banco Central de Malasia, Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, Banco Central de Corea del Sur, Banco Central de Reserva de Perú y Banco Nacional de Polonia. Cualquiera que sea la decisión que adopten, el marco global es el de tipos de interés muy bajos. Ayer, el director general del Banco Internacional de Pagos y exgobernador del Banco de España, afirmaba que, si los tipos de interés bajos e incluso negativos actuales "se mantienen durante mucho tiempo, provocarán nuevas causas de inestabilidad financiera", así como un aumento excesivo de la deuda pública y privada. “Es una situación anormal; no son tipos de equilibrio”, añadió. Aun no siendo normal, y por el momento esto no va a cambiar a corto plazo, lo que se espera es que algunos bancos centrales puedan seguir bajando tipos. Ayer, el gobernador del Banco Central de Japón declaraba que los actuales tipos negativos en Japón tendrían un efecto de estímulo “muy poderoso” sobre la economía, al reducir el coste de los préstamos. Aquí en Europa, según una encuesta de Reuters, los operadores dan un 68% de probabilidad de que el BCE aumente sus compras de activos esta semana. También, apuestan por un recorte del tipo de depósito en 10 pb a -0.4%. ¿Y durará mucho este escenario de tipos negativos? Para Barclays, la era de tipos de interés en cero o negativos, sobre todo en Japón y la zona euro podría durar varios años. “No vemos una “japanización” del mundo, pero las políticas expansivas llegaron para quedarse”.