Botín: ¿estará todo atado?
miércoles 10 de septiembre de 2014, 10:44h
La sorpresa por la muerte de Emilio
Botín, el último de una saga de viejos banqueros, exige de más
reposo del que permite el hacer un balance de urgencia de una
personalidad que transciende con mucho del ámbito de lo financiero y
nos coloca ante la inmediatez de lograr una respuesta a la
pregunta que durante tanto tiempo no ha tenido respuesta: quién
sucederá al mando de uno de los grandes bancos del mundo a una
figura, cuyo indiscutido liderazgo iba más allá del porcentaje
de participaciones que él y su familia tenían de la entidad.
Santander era Botín y así ha sido durante décadas, el tiempo en el que la
entidad se ha convertido en un banco global y uno de los principales
bancos del mundo. Ése es su legado.
El Santander es una entidad singular
por muchos motivos: su tamaño, su indiscutible liderazgo
en el sector financiero español, su capacidad de respuesta inmediata
cuando se plantean retos en los que la imagen corporativa del banco puede verse
comprometida, el nivel de sus profesionales...en eso radica su fuerza. La
cuestión que la muerte de Emilio Botín pone sobre la mesa es si la entidad
está preparada para reemplazar su figura. Es el momento de recordar
un largo artículo sobre las debilidades de la entidad, muy asociadas
a la falta de un sucesor claro, publicada no hace demasiado tiempo en el
edición dominical de Financial Times y que tan poco eco tuvo en la prensa
española, en lo que no puede interpretarse más que como una manifestación
de los límites pero también de la extensión de su poder. De su
personal forma de dirigir la entidad se ha hablado mucho y es la hora de
saber si ese estilo de dirección puede sustituirse sin que la entidad se
resienta.
Ahora que la crisis del sistema
financiero ha perdido su amenaza sistémica, podemos recordar los
rumores que en el peor momento de la marca España, en pleno temporal de la
crisis de Bankia y de la deuda soberana, hablaban de un supuesto plan de la
entidad para cambiar su domicilio social a Reino Unido, amenaza
que de realizarse hubiese condenado a España a la
intervención, pero también las manifestaciones de Botín a
favor de la política económica de Zapatero antes y de Rajoy ahora, que
constituían una especie de reválida de las decisiones de gobierno
que los presidentes buscaban entre los grandes poderes
económicos entre los que el liderazgo de Botín era indiscutible. Si Botín
estaba satisfecho, era que el peligro de lo peor había pasado. ¿Cuánto no habrá de Botín en aquella afirmación de Zapatero en Nueva York
sobre el mejor sistema financiero del mundo?
De la fuerza de Botín y su
influencia hemos visto mucho. Hoy las acciones del Santander lideran las
pérdidas en bolsa del sector financiero. Hay una nueva generación de
jóvenes ejecutivos en el sector que se preparan para el relevo. Ese momento ha
llegado al Santander de forma precipitada. ¿Estará todo atado? ¿Continuará la saga en su hija? Muchos creen que no ha llegado el momento y no
muchos menos los que creen que nunca llegará.
Analista y consultor
Consejero Delegado del Grupo Omega Financial Partners. Es economista, MBA por la IE Bussiness School y en Estrategia Internacional por la London Business School. Formado en el Chicago Mercantil Exchange, es experto en Options Risk Management por O´Connell & Piper de Chicago. Conferenciante y profesor de derivados financieros y divisas en diversos programas Master. Además, dirige los Comités de Riesgo de compañías de múltiples sectores de actividad, siendo miembro de varios Consejos de Administración. Ha sido contertulio habitual de emisoras de radio, miembro del equipo editorial de diversos diarios
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