Dentro de la
incompetencia general del Gobierno regional del PP, Mª Finiquitos de Cospedal fue a poner a los consejeros más ineptos
precisamente en las dos áreas más sensibles para la ciudadanía: Sanidad y
Servicios Sociales, por un lado, y Educación, por otro.
Ambos
consejeros de Cospedal van acumulando barbaridades, polémicas, recortes de
servicios y derechos, despidos masivos, insultos a los ciudadanos víctimas de
sus decisiones, rechazo de los colectivos profesionales y fracasos. Rotundos
fracasos, como el cierre de las urgencias que perpetró Echániz y la justicia se
lo echó para atrás. O el fiasco del plan llamado "Abriendo Caminos" para el
consejero de Educación.
Son varias las
razones que explican el rechazo de la comunidad docente a este plan "trampa"
ideado por el incompetente consejero de Educación. En primer lugar, el programa
es ineficaz, porque focaliza la actuación en un perfil de alumnado que, en un
altísimo porcentaje, titularía de todas formas en septiembre, con o sin
programa. ¿Por qué? Porque la administración ha puesto unos requisitos de
acceso tan limitados que resultan casi imposibles de cumplir, y que a su vez
aseguran unas buenas estadísticas en el mes de septiembre, porque son alumnos a
los que les falta muy poco para aprobar: se trata de encontrar estudiantes que
en la evaluación ordinaria de 4º de ESO suspendan 3 áreas, siendo alguna de
éstas Lengua Castellana y/o Matemáticas, y la calificación en estas áreas sea
siempre igual o mayor a tres. Es decir, que un alumno que obtiene un 2 de
calificación final en alguna materia está excluido, lo mismo que alguien que
suspende tres áreas pero aprueba Lengua y/o Matemáticas, o alguien que suspende
4, ¿por qué?
No hay ningún
criterio pedagógico que lo justifique. el programa obliga al alumnado
beneficiario a asistir a clases durante todo el mes de julio, 5 horas al día,
de Lengua y/o Matemáticas. ¿Qué pasa con el resto de materias suspensas? De
esas no se ocupa la Consejería.
Además, el
programa excluye explícitamente a los alumnos del programa de Diversificación,
e implícitamente a los que estudien en zonas rurales, pues no va asociado a
financiación del transporte escolar. Una nueva discriminación, llueve sobre
mojado para la zona rural.
Por otra
parte, presenta medidas de dudosa legalidad, como el tener que subir medio
punto a todos aquellos que asistan a las clases. Por último, es un programa
negativo para los alumnos, porque los clasifica en dos tipos de estudiantes:
aquellos que tienen posibilidades de éxito y aquellos en quiénes no tenemos
ninguna esperanza, aquellos que esperamos en septiembre y aquellos que la
Consejería abandona a su suerte.
Abriendo
caminos no es una oportunidad laboral para docentes, no para los 7.000 que
Cospedal ha despedido en el último curso en Castilla-La Mancha. Si el Gobierno
regional quiere hacer una apuesta para reducir el fracaso escolar, quizá podría
empezar por disminuir el número de alumnos por aula o favorecer los desdobles y
refuerzos durante el curso escolar, en lugar de buscar parches de último
momento cuando está a punto de hacerse patente el desastre que ha supuesto el
bestial recorte en plantillas de profesores y la masificación de las aulas en
los centros públicos de Castilla-La Mancha.
Eusebio Robles
Vicesecretario general del PSOE de Guadalajara