En marcha los nuevos exámenes para la obtención del permiso de conducir
El teórico es
individualizado para cada aspirante y las preguntas se obtienen de una base de
datos de 15.500 cuestiones
martes 22 de enero de 2013, 18:18h
Conducción autónoma, mejoras en la calidad de los exámenes
teóricos y prácticos, armonización de los periodos de vigencia y nuevo modelo
de permiso de conducción único europeo son algunas de las novedades que España
ha incluido en su normativa sobre permisos para conducir.
La nueva normativa tiene base legal en la trasposición de la
Directiva Comunitaria 126/2006 sobre el permiso de conducción que entró en
vigor el pasado sábado, día 19, para todos los Estados miembros de la Unión
Europea.
Con el objetivo de armonizar los más de 110 modelos diferentes de
conducción válidos en los estados miembros, la Directiva Europea fija en uno de
sus anexos las disposiciones relativas al modelo único de permiso de conducción
a utilizar en toda la Unión Europea.
El nuevo permiso, muy similar al formato del permiso de conducción
español, incluye en el anverso los datos personales y en el reverso las
categorías de los permisos que se tienen.
Los permisos de conducción expedidos con anterioridad a la entrada
en vigor de la Directiva, seguirán siendo válidos en las mismas condiciones
hasta que proceda expedir un nuevo permiso de conducción con ocasión de su
prórroga de vigencia o de cualquier otro trámite reglamentario.
El examen práctico para obtener el permiso para conducir es el que
mayores novedades incorpora. Por un lado, la duración del examen será de 25
minutos para los turismos y motocicletas y de 45 para los permisos
profesionales (camiones y autobuses), tiempo necesario según la Directiva
Europea para demostrar que el aspirante posee las capacidades y actitudes
necesarias para ser titular de un permiso de conducción.
Antes de comenzar el desarrollo de la prueba, el examinador
recibirá al aspirante, presentándose. Cuando se identifique, el examinador le
solicitará que realice alguna de las comprobaciones previas recogidas en el
anexo V del Reglamento General de Conductores, indicaciones tales como señalar
dónde se encuentra el depósito de líquido de frenos, el del limpiaparabrisas,
las luces largas, cortas...
Este tipo de comprobaciones que son obligatorias por Directiva
Europea tienen por objetivo que todos los conductores tengan conocimiento de su
vehículo y sepan utilizar los distintos dispositivos de los que va provisto, en
cualquier momento y situación.
Una vez que el aspirante haya realizado las comprobaciones
oportunas y se haya acomodado en el vehículo comenzará la conducción. Durante
los primeros diez minutos, el aspirante deberá demostrar el manejo que tiene
del vehículo realizando la llamada conducción autónoma, que consistirá en
dirigirse a un punto señalado por el examinador (por ejemplo el Ayuntamiento),
siguiendo las indicaciones de dirección que existan en la vía; dirigirse a un
lugar conocido por el aspirante, o conducir libremente con alguna pequeña
indicación por parte del examinador para evitar mismos recorridos, atascos.... Si
el vehículo tuviera dispositivo de navegación (GPS), el aspirante podrá
utilizarlo siempre y cuando haya tenido formación en la programación y en el
uso del mismo, programándolo con la dirección indicada por el examinador.
Concluidos los primeros diez minutos, el examinador continuará la
prueba práctica, dando al aspirante indicaciones claras, concretas y con
antelación suficiente para realizar una adecuada conducción.
El objetivo de implantar la conducción autónoma en la prueba
práctica es que el futuro conductor tenga una formación adecuada para que
cuando obtenga su permiso sepa por dónde va, qué decisiones tomar de acuerdo
con las circunstancias del tráfico, siga las indicaciones de dirección e
interprete las señales de tráfico, es decir, sepa conducir y no se le forme
para superar el examen.
Otra de las novedades que se introduce en la prueba práctica es
que finalizados los 25/45 minutos, el examinador valorará de forma global si el
aspirante ha realizado una conducción eficiente o económica, formación
necesaria tanto para ahorrar combustible, en lo que a la economía doméstica se
refiere, como para reducir la contaminación causada por el tráfico.
Concluida la prueba, el examinador, en presencia del profesor,
comunicará al aspirante el resultado del examen y le explicará brevemente las faltas
cometidas, con el objetivo de que conozca lo que ha hecho bien o mal y así
mejorar su comportamiento en la conducción.