Sindicatos: "desvergüenza y corrupción" en la concesión de
medallas
El Gobierno premia al jefe de los antidisturbios de Madrid con una medalla pensionada
lunes 01 de octubre de 2012, 17:38h
Al inspector jefe Javier D. Nogueroles le ha vuelto a tocar la lotería por
tercera vez; claro, que en forma de una tercera Medalla al Mérito Policial con
distintivo rojo, que está pensionada con más de cien euritos mensuales. Como ya
tiene dos, con la que este martes, 2 de octubre, le imponga el ministro del
Interior, pues ya tiene unos 500 euritos más de sueldo al mes.
Sépase que el inspector jefe Javier D. Nogueroles es el jefe de la Primera
Unidad de Intervención Policial (UIP), la de Madrid, que tan contundentes
actuaciones tiene en el 'manifestódromo' madrileño. Es verdad que las tortas
repartidas entre el 25 y el 29 de septiembre no han influido para la concesión
de esta medalla pensionada, ya que se le había concedido hace más de un mes, al
menos que alguien piense -y hay entre los uniformados quien así lo piensa- que
la concesión fue de 'forma preventiva'.
Lo cierto es que, según dicen, tal concesión de medallita a Nogueroles
parece no ajustada a la letra y espíritu de la norma. Y verán seguidamente por
qué:
Las condecoraciones policiales
se encuentran reguladas en la Ley 5/1964, de 29 de abril, sobre condecoraciones
policiales (BOE nº 107 de 4 de mayo), desarrollado por Resolución de 11 de mayo
de 2012, de la Dirección General de la Policía, por la que se implementan los
criterios y el procedimiento a seguir para las propuestas de ingreso en la
Orden al Mérito Policial.
Pues bien, remitiéndonos
a la Ley, respecto de las condecoraciones con distintivo rojo dice: "Artículo 6º.- Para la concesión de la Cruz
al Mérito Policial con distintivo rojo,
será necesario que concurra en los interesados cualquiera de las condiciones
siguientes:
a)
Resultar herido en
acto de servicio o con ocasión de él, sin menoscabo del honor, ni por
imprudencia, impericia o accidente.
b)
Participar en tres o más servicios, en los que, mediando agresión de armas, concurran
las circunstancias del apartado anterior, aunque no resultara herido el
funcionario.
c)
Realizar, en
circunstancias de peligro para su persona, un hecho abnegado o que ponga de
manifiesto un alto valor en el funcionario, con prestigio para la Corporación o
utilidad para el servicio.
d)
Observar una conducta que, sin llenar plenamente las
condiciones exigidas para la concesión de la Medalla al Mérito Policial,
merezca especial recompensa, en consideración a hechos distinguidos y
extraordinarios en los que haya quedado patente un riesgo o peligro personal".
Bien, no parece que en Nogueroles concurran tales circunstancias, y mucho
menos que hayan concurrido nada menos que en tres ocasiones -tantas como
medallas rojas le han sido concedidas-. Una parece que sí tiene justificación:
la primera, que se la dio el entonces ministro del Interior pepero Jaime Mayor
Oreja, al parecer porque fue herido en los graves disturbios que tuvieron lugar
en El Ejido en febrero del año 2000. Pero, ¿por qué Rubalcaba, por el PSOE, le
concedió la segunda? ¿Y por qué Jorge Fernández Díaz le da ahora la tercera?
El reparto de 'medallitas' rojas
Esto de las medallas en la Policía -y más tarde también en la Guardia
Civil- origina disgustos año tras año. La concesión de las mimas es tan
arbitraria, que el Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en el
Cuerpo, no duda en calificarlo de "desvergüenza y corrupción".
Para aclararnos: este año se han concedido a la escala superior un 75 % más
de cruces rojas que se concedieron el año pasado, a la escala ejecutiva un 2 %
menos, a la escala de subinspección un 72 % menos y a la escala básica un 70 %
menos.
Vean el porcentaje de 'medallitas rojas' (pensionadas) con respecto a los
miembros de su escala:
Escala Superior (comisarios principales y comisarios): con 474 miembros, 14
medallitas, lo que supone un ratio del 2,95 %.
Escala Ejecutiva (inspectores jefes e inspectores): con 5.792 miembros, 45
medallas, un 0,77 %.
Subinspección: con 4828 miembros, 11 medallas, el 0,22 %.
Y Escala Básica (el poli de a pie, para entendernos): con 57.378 miembros, 27
medallas, el 0,04.
Resumiendo, casi el 3 por ciento de los miembros de la escala superior han
recibido medalla roja en contraposición al 0,04 por ciento de los miembros de
la escala básica. Dicho de otra manera y ateniéndonos a la ley, un 3 % de los
miembros de la escala superior han resultado heridos o han participado en
tiroteos con armas poniendo en riesgo su vida, mientras que en la escala básica
sólo lo han hecho el 0,04 por ciento. Es cierto que, como dicen los sindicatos,
suena un tanto a (hacer el)ridículo.
Las otras medallas (rojas y blancas)
En fin, que resulta muy curioso observar a quién los respectivos ministros de
Interior les dan las medallas, y se examinamos a los que no pertenecen al Cuerpo
pero que son agraciados por la gracia ministerial -valga la triple
redundancia-, observamos cosas curiosas. Ejemplos:
- Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo (medalla no pensionada, al no
ser funcionario su concesionario) a María Teresa Pagazaurtundua,
presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo. Bueno, debe ser para
contentarla después de haber puesto en la calle al etarra Bolinaga.
Lo mismo
ocurre con las Medallas al Mérito Policial con distintivo Blanco. El
ministro del Interior le ha concedido una a Miguel Ángel Gil Marín, hijo de
Jesús Gil y Gil y consejero delegado del Atlético de Madrid. No se sabe por
qué, pero Gil Marín tendrá medallita que colgarse. Claro, que también se le ha concedido
otra igualita a Julio Benito Cendal Pérez, director de Seguridad del Real Madrid, y también, cómo no, al cardenal
arzobispo de Barcelona, Luis Martínez Sistach... Por algo será. O no.