Argentina se convierte en una nueva Venezuela, donde
Hugo Chávez lleva años poniendo en problemas a las empresas extranjeras que operan en su país, como algunas españolas, como el Banco Santander. Son malos tiempos para los inversores en América Latina y ahora la psicosis se hará extensible tras el caso de Repsol-YPF, con la nacionalización forzosa de la filial argentina de la petrolera española.
Mariano Rajoy inicia este martes, precisamente, una visita oficial corta a algunos países, concretamente a México y Colombia, con poderes políticos de color aliado, donde ahora aprovechará para buscar aliados en contra del llamado 'eje populista', integrado por gobernantes como el citado Chávez, así como el boliviano
Evo Morales, el ecuatoriano
Rafael Correa, el peruano
Ollanta Humala y ahora, parece, la argentina
Cristina Fernández de Kirchner.
En la era Zapatero se suponía que al anterior presidente no defendía bien los intereses empresariales españoles, pero al poco de entrar la etapa de Rajoy en el poder, las cosas no mejoran. El mismo lunes, Rajoy durante la clausura del congreso anual del Instituto de la Empresa Familiar, había dicho que defenderá "como propios" los intereses de las empresas españolas "allí donde estén".
El ministro de Exteriores,
José Manuel García-Margallo, y el de Industria,
José Manuel Soria, tras reunirse en La Moncloa con Rajoy, y con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, anunciaron que el Ejecutivo adoptará medidas "claras y contundentes" en los próximas días contra Argentina, al valorar como un "gesto de hostilidad contra España y contra el Gobierno" la nacionalización de YPF en perjuicio de Repsol.
La secretaria general del PP,
Dolores de Cospedal, dijo que la respuesta del Ejecutivo será "la más adecuada a los intereses de España" y "lo suficientemente completa" para defender al máximo la posición del país en la región. Cospedal recalcó que, en esta respuesta, España estará acompañada por "sus socios europeos" y por sus socios "a otros niveles".
Por otra parte, el secretario general del PSOE,
Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó que su partido "respaldará al Gobierno en las medidas que deba tomar". El líder de IU,
Cayo Lara, pidió al Gobierno que defienda los intereses de Repsol en Argentina "sin amenazas ni arrogancias", porque, según dijo, "no estamos en el siglo XV".
Según el portavoz de Comercio de la UE,
John Clancy, "las expropiaciones forzosas nos plantean preocupación porque queremos un clima de seguridad jurídica y esto es lo contrario".
Lea también:-
No hay negociación: YPF, nacionalizada-
Argentina amenaza ahora a "telefónicas o bancos" extranjeros-
"Manu militari" en la sede de Repsol YPF en Argentina-
Despedidos dos directivos españoles que trabajaban en YPF-
Argentina, 6º destino latino de inversión española-
A precio de mercado costaría 3.500 millones de euros