Conversaciones telefónicas y mensajes SMS interceptados al
ministro de Fomento y número dos del PSOE con su amigo José Antonio Orozco, vicepresidente
de Azkar, ponen de manifiesto, según informa el diario 'El Mundo', que José Blanco hizo
gestiones para que el Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat concediera a Azkar
la licencia de instalación de una nave que les interesaba tener cerca del
aeropuerto de El Prat.
También a petición de
Orozco, el ministro de Fomento y
portavoz del Gobierno intervino en la expropiación de unos terrenos de la
empresa gallega Grafoplas que Aena necesitaba para ampliar el aeropuerto de A
Coruña. El empresario Orozco dice en una de las grabaciones que "Pepe me
va arreglando las cosas".
Las intervenciones telefónicas en las que aparece
Blanco se
incluyen en la exposición razonada que la titular del Juzgado de Instrucción
número 3 de Lugo, Estela San José, ha remitido a la Sala Penal del Tribunal
Supremo apreciando indicios de delitos de cohecho y tráfico de influencias en
la conducta del titular de Fomento. Los indicios contra el ministro provocaron
que el propio fiscal de Lugo informara a la instructora en un escrito sobre
competencia que Blanco podría haber incurrido en un delito de tráfico de
influencias.
Dorribo y Blanco
El empresario
Jorge Dorribo declaró a la instructora de la
operación Campeón que el ministro de Fomento, José Blanco, se mostró interesado
en participar en un negocio que se iba a ejecutar desde Andorra para vender a
países africanos medicamentos residuales retirados de las farmacias españolas.
En la empresa montada en Andorra, Salut D'Innovaciò, eran socios, entre otros,
Dorribo, José Antonio Orozco (vicepresidente de Azkar e íntimo amigo de Blanco)
y los dueños de la consultoría Proitec, Carlos Monjero y Javier Rodríguez, este
último también amigo del ministro. El proyecto consistía en obtener del
Ministerio de Sanidad la gestión del Sigre, entidad que se encarga de retirar
de las farmacias las medicinas caducadas y los restos de medicamentos. Azkar se
encargaría de recoger los medicamentos y de llevarlos a la planta montada por
laboratorios Nupel (empresa de Dorribo) en la localidad lucense de Rábade.
Dorribo dijo que se habían calculado unos beneficios de 50 millones y que la
infraestructura costaría un millón.
Jorge Dorribo aseguró a la instructora que Orozco se
desplazó a Madrid para explicarle a Blanco el proyecto y decirle que "necesitaban
la concesión" del Sigre. A su regreso Orozco les contó que "la
entrevista con Pepe Blanco fue muy productiva. Que le dijo que hay que ponerse
a trabajar desde ya con ese tema. Unos días después se celebró una cena con
truchas en casa de Rodríguez. Asistieron ocho empresarios y el ministro de
Fomento. Dorribo asegura: "Blanco nos confirmó que quiere ser socio"
y que su participación se materializaría a través de Orozco y de la hija de
Dorribo, al 50%.
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Blanco: algo huele mal