El Consejo de Administración de la entidad que preside Isidro Fainé acordó ayer por la tarde traspasar su negocio financiero a su filial de participaciones Criteria, que pasará a ser un banco cotizado con el nombre de CaixaBank. La Caixa controlará el 81,1% del capital del nuevo banco a través de una compleja operación que prevé culminar antes del próximo mes de agosto.Su presidente, Isidro Fainé, se adelanta así a las exigencias del Gobierno y del Banco de España para que el sector de las cajas acelerase su concentración como fuera, antes de que entrara en vigor la nueva normativa europea, Basilea II.
Cómo se hará la operación
La operación se instrumentará a través de un intercambio de activos, de manera que Criteria traspasará a La Caixa la mayoría de sus participaciones industriales y se quedará a cambio la plantilla de la entidad de ahorro y el negocio bancario.
Para compensar a La Caixa por el mayor valor del negocio bancario traspasado, 9.480 millones de euros, Criteria deberá dar a la entidad acciones por un importe de 2.009 millones, que saldrán de una nueva ampliación de capital entre clientes de la caja. Tras ello, contará con un capital básico del 10,9%, de sus activos, la solvencia más alta entre los grandes grupos financieros españoles.
CaixaBank no tendrá inmuebles, lo que le facilitará tener un core capital del 10,9%, según la actual normativa de solvencia Basilea II. En la presentación de resultados de este viernes explicaron que su nueva división CaixaBank nacerá sin los activos inmobiliarios y 8.200 millones de deuda procedentes de la caja de ahorros catalana. De hecho, en la presentación remitida a la CNMV, La Caixa y Critiera dijeron que estos activos -- incluyendo Servihabitat, las participaciones de las inmobiliarias endeudadas Metrovacesa y Colonial y los activos inmobiliarios de Caixa Girona -- serán transferidos a una nueva entidad.
"La nueva configuración del grupo permitirá a La Caixa mantener su liderazgo en el sistema financiero y aprovechar las oportunidades de crecimiento que se pueden presentar en los próximos años", señala el comunicado enviado por el grupo.
El presidente de la caja, Isidro Fainé, se mostró convencido de que han escogido "la opción que mejor se adapta a los nuevos retos del entorno financiero internacional y a la historia, valores y visión de nuestra institución, que preserva íntegramente su personalidad como caja de ahorros". Gonzalo Cortázar, consejero director general de Criteria, manifestó que sus accionistas "se convertirán en accionistas de una entidad financiera líder, solvente y con gran perspectiva de futuro".
CCOO ha supeditado su apoyo a la transformación de La Caixa a que mantenga "su compromiso social" a través de la actividad financiera y las condiciones laborales de sus empleados. UGT "no ve bien" la transformación de la caja en banco ya que supondrá "la entrada de capital privado, que será el que participe de los beneficios" y no la Obra Social y la ciudadanía.
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