Yamaha ha anunciado que abandona su planta de producción catalana y llegan los lamentos. Más de 600 puestos de trabajo en el aire. Cierto. Pero en época de globalización las multinacionales buscan la mejor rentabilidad allí donde se le ofrece más paz social, salarios más bajos, precios más competitivos, terrenos y menos cortapisas legales. ¿Es este el escenario socioeconómico-laboral de España? No.
Además, hablando de deslocalización, palabra que ahora no quiere usar la Generalitat que, a cambio, utiliza el eufemismo de "decisión corporativa de una multinacional que ha decidido concentrarse en plantas únicas en cada región", preguntamos: "cuando una multinacional vino a Cataluña ¿no se deslocalizó antes de su país, sea Japón, Alemania, Estados Unidos, Francia o Suiza?.