Aunque parece que la crisis de Muface se ha solventado y en pocas semanas se adjudicará oficialmente a Adeslas y Asisa el concierto sanitario para los funcionarios, muchos han optado por pasarse a la sanidad pública.
Según ha informado el sindicato Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), más de 45.000 funcionarios abandonaron Muface para pasarse a la atención en la sanidad pública.
Una cantidad que dobla a las salidas del año anterior y que podría seguir aumentando entre mayo y junio, momento en el que se vuelve a abrir el plazo para decidir.
Una crisis que viene desde que las aseguradoras que prestan actualmente el servicio se plantaron y rechazaron seguir dando cobertura por las "pérdidas" que les suponía. Tras quedar desiertas varias convocatorias del Gobierno a prestar el servicio en Muface por las ofertas catalogadas de bajas por las aseguradoras, finalmente Adeslas y Asisa se presentaron a la última.
El Ejecutivo mejoró la oferta a más de 4.800 millones para los próximos 3 años, lo que supone un aumento de la prima del 41,2%.
El cambio brusco de mutualistas al sistema de sanidad pública podría agravar todavía más la saturación de la sanidad al tener que acoger de golpe a tantos.
CSIF exige calidad asistencial
Desde CSIF han valorado positivamente el nuevo plazo otorgado por el Gobierno para que en mayo y junio los funcionarios puedan decidir, un asunto que exigieron dada la situación. Pues defienden que muchos de los que se han pasado a la pública, podrían volver a la mutualidad si lo desean o viceversa.
Pero insisten en recuperar la calidad asistencial que había imperado y que se ha perdido en los últimos años por la falta de financiación de los últimos conciertos. En un comunicado han señalado que no aceptan que el informe de la AiREF hecho público esta semana se utilice como "excusa" para desmantelar el modelo.
En este sentido, CSIF se opondrá frontalmente a cualquier recorte y tomará las medidas que considere necesarias en su defensa, han advertido. De entrada, han exigido que se garantice en el nuevo concierto la continuidad asistencial -especialmente de los mutualistas de DKV-, y que se garanticen y amplíen los cuadros médicos.
Y sobre las informaciones de presuntas presiones a médicos sobre tratamientos oncológicos, a preguntas de CSIF, la mutualidad ha informado que se ha puesto en contacto con las aseguradoras y que éstas aseguran que en todo momento ha prevalecido el criterio médico.