Un año más la final de la Super Bowl ha servido, más allá del deporte, para mostrar al mundo los anuncios más curiosos. Las marcas sacan su artillería pesada para intentar calar entre el público y conseguir que sus productos sean los más deseados. Ademñás, como viene siendo habitual los vídeos comerciales aprovechan el tirón de actores, cantantes y famosos en general para que todos hablen de su producto. En la final de la Super Bowl 2013, PSY y su 'Gangnam Style' han vendido pistachos; Kaley Cuoco, de 'The Big Bang Theory' coches Toyota y Bar Refaeli se ha dado un beso eterno para anunciar una empresa de servicios de Internet.
Los espectadores valoraron los spots emitidos durante la final siendo el de Doritos, M&M y Taco Bell dos de los más comentados. Por su parte, 'The Wall Street Journal' preguntó a ejecutivos publicitarios y espectadores, que destacaron los dos anuncios de Chrysler.