En línea con la mejora observada en los datos del PMI manufacturero de marzo en Alemania, el índice Ifo de confianza empresarial también repuntó hasta los 86,7 puntos desde los 85,3 de febrero. La mejora se debió a una evaluación más positiva de la situación actual y de las expectativas.
Las empresas manufactureras, que enfrentaban una fuerte contracción, comienzan a percibir condiciones más favorables. La reciente aprobación parlamentaria de un paquete fiscal expansivo ha sido visto como un punto de inflexión, rompiendo con años de ortodoxia presupuestaria. Este cambio coincide con un leve repunte de la producción industrial y la primera mejora de la actividad manufacturera en casi dos años, según el PMI, que pasó de 46,5 a 48,3 puntos. Aunque la economía sigue lejos de una recuperación estructural, se observan indicios de un repunte cíclico a corto plazo. Además, las expectativas de mayor estabilidad política y posibles reformas, en el marco de nuevas negociaciones de coalición, han reforzado el optimismo.
En contraste, en Estados Unidos, la confianza del consumidor cayó a su nivel más bajo en más de cuatro años, en un contexto de creciente incertidumbre sobre la política comercial, expectativas inflacionarias al alza y señales erráticas de la administración. La amenaza de nuevos aranceles, especialmente en el sector automotriz, ha generado inquietud entre los consumidores, debilitando significativamente su confianza.