Pese a que aún no se conoce casi nada de sus planes de política económica, el presidente electo de EEUU ha dejado claro su rechazo a la globalización y su reivindicación férrea del proteccionismo, incluida la retirada de los acuerdos comerciales recientemente pactados y la imposición de aranceles a algunos de los principales socios comerciales como China o México. Ante este giro de la política económica estadounidense, tradicionalmente a favor del libre comercio, no es de extrañar que el proteccionismo vaya a ser uno de los temas que marquen la agenda en el Foro Económico Mundial de Davos que se celebra esta semana. Ayer, el ministro alemán de Finanzas lanzaba una advertencia al presidente electo estadounidense, sobre los peligros de las políticas comerciales proteccionistas. "El que quiera crecimiento…debe estar a favor de los mercados abiertos", comentó el ministro al diario The Wall Street Journal en una entrevista. "El proteccionismo puede permitirse ventajas en el corto plazo, pero casi siempre es dañino en el largo plazo”. También, la embajada alemana en Pekín instaba ayer a China a tomar medidas para abrir sus mercados a las empresas extranjeras para contrarrestar el crecimiento proteccionismo global. Se espera que el presidente chino, promueva la “globalización inclusiva” en su discurso, en la primera participación de un presidente chino en la reunión anual de líderes políticos y directivos empresariales que se celebra en los Alpes Suizos.