Mientras se suceden los anuncios y declaraciones de las autoridades chinas y estadounidenses, y se intensifica la disputa comercial entre ambas, el ritmo de publicación de datos económicos continúa. En este sentido, la jornada de ayer estuvo marcada por los datos macro. En Estados Unidos, se publicaron las cifras de PMI del sector servicios y el ISM no manufacturero en marzo, los pedidos de fábrica de febrero y el informe de empleo en el sector privado de ADP. En general, fueron positivos. Los pedidos de fábrica crecieron un 1,2%, contrarrestando casi por completo la caída revisada del 1,3% de enero. Aunque el ISM del sector servicios se redujo a 58,8 desde 59,5 registrado en febrero, el informe ADP de empleo privado mostró la creación de 241.000 puestos de trabajo en marzo, superando los 205.000 puestos que se esperaban. También en la zona euro el dato de inflación en marzo va a servir de apoyo a quienes presionan para que el BCE comience a reducir su programa de compra de activos. Una Semana Santa adelantada ha ayudado a que la inflación se situase en el 1,4% interanual, el ritmo más alto en lo que va de año, frente al 1,1% registrado en febrero. Aunque la inflación en la zona euro sigue por debajo del objetivo de menos del 2%, algunas autoridades económicas ven ahora el momento de reducir el programa de compras. Dos miembros del BCE apuntaban la pasada semana que el riesgo para la institución monetaria era dar pasos demasiados lentos para retirar sus extraordinarias medidas de estímulo.