El Banco de Inglaterra anunciaba ayer que ha tomado medidas adicionales para aliviar la preocupación por la expiración a finales de esta semana, de su programa de emergencia para calmar las turbulencias en el mercado de deuda pública, incluyendo el aumento del tamaño de sus subastas diarias para garantizar que haya capacidad suficiente para las compras de deuda pública antes del próximo viernes. Hasta ayer, el BoE ha realizado ocho subastas diarias, ofreciendo comprar hasta 40.000 millones de libras, aunque únicamente ha realizado compras de bonos por alrededor de 5.000 millones. El Banco de Inglaterra también dijo que lanzaría una línea temporal ampliada de reposiciones de garantías para ayudar a los bancos a aliviar las presiones de liquidez a las que se enfrentan los fondos de los clientes atrapados en las turbulencias que amenazan a los fondos de pensiones. Las operaciones se extenderán más allá del final de esta semana y aceptarán una gama de garantías más amplia que la habitual, incluidos los bonos corporativos, apuntó el banco.
Y mientras el Banco de Inglaterra sigue interviniendo en el mercado, desde el BCE se advierte que los mercados parecen estar subestimando el riesgo de que la inflación sea más alta de lo que los modelos predicen actualmente. Ayer, el presidente del Banco Central de Holanda dijo que hay una posibilidad significativa de que la inflación en 2024 sea superior al 2,3% que el BCE ha previsto, pero que los mercados no parecen haber descontado este riesgo todavía. "La inflación podría ser más persistente y el nivel de interés necesario para contenerla podría ser más alto de lo que se espera actualmente", advirtió.