Aunque la estanflación ha surgido como un escenario que no se puede descartar de cara a los próximos meses, esta semana la presidenta del BCE no contemplaba esta posibilidad y dejaba claro que Estados Unidos y la zona euro "estamos en universos diferentes, en una fase diferente del ciclo y en puntos de origen distintos". Ayer, el vicepresidente de la institución monetaria declaraba que el BCE debe mirar más allá de las oscilaciones a corto plazo de los precios de la energía y centrarse en las tendencias subyacentes de la inflación, añadiendo que el banco central necesita normalizar la política monetaria para mantener ancladas las expectativas de inflación de los ciudadanos. "Efectivamente, ha llegado el momento de levantar el pie del acelerador, como se decidió en nuestro último Consejo de Gobierno. Dicho esto, no deberíamos reaccionar de forma exagerada a la volatilidad a corto plazo de los precios de la energía, y centrarnos más en la inflación subyacente y en el medio plazo", afirmó.
Nadie duda que la guerra y las sanciones económicas que se han aprobado contra
Rusia tendrán un impacto negativo en el crecimiento. Ayer, el
comisario europeo de Economía anunciaba que la
UE debatirá dentro de unas semanas si necesita emitir deuda conjunta para responder a los retos creados por la invasión rusa de
Ucrania. Según el funcionario europeo, propuestas de este tipo fueron presentadas en las últimas semanas por algunos líderes europeos.