El medio ambiente es parte integrante del producto turístico. Aunque el crecimiento turístico español fue un ejemplo, en los años 60 y 70 del pasado siglo, de cómo se podían destruir los entornos naturales del litoral mediterráneo de forma salvaje, hoy aún estamos a tiempo de proteger nuestras riquezas biológicas, paisajísticas, monumentales, arquitectónicas, históricas, etc. En ese cuidado anida nuestra particular gallina de los huevos de oro.
Pero no bastan sólo las buenas palabras. Hay que programar y actuar en el servicio de abastecimiento de aguas, en el servicio de saneamiento, tratamiento y evacuación de aguas residuales; servicio de parques y jardines; servicios de playa; servicios de limpieza, recogida, tratamiento y eliminación de residuos; servicios de transporte público, parque móvil y abastecimiento, servicios de de medio ambiente e instalaciones municipales y otros servicios básicos (luz, alcantarillado)
Con esta agenda de trabajo cubierta, los municipios, tanto de interior como de costa, tendrán por delante un futuro sostenible como destino turístico. ¡Felices vacaciones!