
La Comisión de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino aprobó, por unanimidad, una proposición no de Ley del Grupo Parlamentario Catalán por la que insta al Gobierno a que apruebe un plan, antes de finalizar 2008, y de acuerdo con las comunidades autónomas, para la sustitución progresiva y definitiva, en el plazo de tres años, de las bombillas de filamento incandescente por las de bajo consumo.
El texto, que incorpora una enmienda del Grupo Socialista y otra del Grupo Popular, pide al Ejecutivo que, este proyecto de sustitución de bombillas se realice estableciendo medidas de carácter social para uso doméstico, y que tenga como destinatarios a las familias con menos recursos económicos.
Asimismo, reclama que este plan tenga en cuenta todos los ámbitos de actuación posibles, tanto en el residencial como en edificios públicos, en el sector industrial y en el empresarial, tal y como establece la Estrategia Española de Cambio Climático y energía limpia, horizonte 2007-2012-2020, aprobado en el Consejo de Ministros el 2 de noviembre de 2007, según una propuesta del Consejo Nacional del Clima.
El diputado del Grupo Parlamentario Catalán, Pere Macias, que defendió la iniciativa, explicó que para aplicar correctamente esta medida sería necesaria la sustitución de "350 millones de bombillas", y que con ello, "se ahorrarían hasta seis millones y medio de toneladas de CO2, hasta un tres por ciento del consumo eléctrico en tres años".
Por su parte, el diputado del PP, Ángel Pintado apuntó que para poder desarrollar este plan, sería necesaria la revisión del precio de la bombilla de bajo consumo, "que cuesta en torno a 10 euros".
Por otro lado, el parlamentario socialista, Juan Callejón, comentó que a través de esta iniciativa España "conseguiría un desarrollo sostenible y paliaría los efectos del cambio climático", e indicó que, a pesar de que las lámparas de bajo consumo son más caras, "el ciudadano lo recuperaría un año después en su factura con este ahorro".