La cantante estadounidense
Donna Summer, que durante más de tres décadas ha hecho bailar a medio mundo con sus éxitos, vuelve a los escenarios con "Crayons" (Pinturas) dispuesta a ofrecer coloridos dibujos con su voz.
"Estaba muy decida a publicar este álbum. Sentía que lo había hecho de la mejor manera que sabía, de corazón", explicó Summer, que regresa al panorama musical con el que es su primer trabajo de estudio en 17 años.
La "reina de la música disco" viajó a Nueva York para cumplir con la agotadora, pero inevitable tarea de explicar a los medios estadounidenses e internacionales esta nueva producción y la gira que iniciará en julio por Estados Unidos y que la llevará, hacia finales de año, también a Chile y Brasil.
El álbum, que salió en EE.UU. en mayo, ha tenido muy buena acogida y uno de sus temas promocionales, "I'm a Fire" se aupó a lo mas alto de la lista de temas bailables de la revista Billboard nada más ver la luz.
El trabajo discográfico, que sale a la venta en España el 9 de junio, incluye doce temas nuevos escritos por ella y llega 17 años después de lanzar "Mistaken Identity", también con material inédito.
"Creo que el público no ha estado escuchando mucha música bailable. En realidad este álbum no es de ese tipo, pero creo que el público estaba listo para algo diferente", señaló Summer, quien aún conserva esa voz pletórica que dio vida a éxitos ya legendarios como "Last Dance" en los años 70 o "She Works Hard for the Money" en los 80.
En "Crayons" (Burgundy Records, Sony BMG) mezcla temas que, como en el caso de "Stamp Your Feet", incitan de inmediato a bailar a quien los escucha y otros más melodiosos como "Sand on my Feet", que escribió pensando en su marido, Bruce Sudano, y aseguró que gusta mucho a los hombres.
Esta prolífica cantante, con mas de 130 millones de discos vendidos, explicó que con "Crayons" quería ofrecer una combinación de colores, estilos y sonidos, con la libertad que sentiría cualquier niño con una caja de pinturas en la mano.
Aseguró, además, que se lo tomó como un reto, "porque me propuse cuando lo empecé que cada canción debía ser capaz de funcionar como un single y llegar a muchos mercados".
Buen reflejo de ello es la inclusión de "Drivin' Down Brazil", con aires de samba y que fue concebida como una canción "visual", con el propósito de "elaborar una imagen lo suficientemente buena para hacerte pensar que estas en ese viaje".
El tema "I'am a Fire", uno de los más discotequeros y pegadizos, incluye hacia el final unas frases en español, como muestra de su entusiasmo también por la música latina.
"La música latina tiene fuego, energía, pasión, eso es lo que los hispanos dan al resto del mundo, la energía de la vida, nunca lo pierden, es parte de lo que son", aseguró Summer.
Ese y otros temas del nuevo álbum como "Science of Love", junto a canciones emblemáticas tales como "Bad Girls" y "Hot Stuff", de finales de los 70, hicieron las delicias de varios centenares de invitados a un breve concierto que ofreció Summer el martes en un club neoyorquino.
Parejas de edad madura y otras mas jóvenes, así como grupos de varones y de mujeres, movieron las caderas y las piernas sin parar durante casi una hora de actuación en la que algunos fans no pararon de vitorear a su entrañable y emocionada diva.
"De alguna manera mi música trasciende, no es sólo para el momento, sino que puedes escucharla diez años después y sentirla de la misma manera. Creo que eso es muy positivo. Cuando gente joven escucha mis canciones sienten algo parecido a otros cuando las oyeron por primera vez", manifestó.
Summer estuvo trabajando en este álbum desde febrero del pasado año y aseguró que no le preocupaba la acogida que pudiera tener el nuevo material.
"Habría estado más preocupada si hubiera grabado material antiguo, pero pensaba que no era eso lo que mi publico esperaba", aseguró.
A partir del próximo mes, Summer emprenderá una intensa gira, que la llevará a actuar en numerosos casinos de EE.UU. y otros locales y volverá a sentir de cerca la devoción y el fervor de los fanáticos de su peculiar estilo musical.
Preguntada que lleva a embarcarse a una artista como ella, que ha saboreado en numerosas ocasiones el éxito y ha hecho historia con sus canciones, en un tour tan exigente, respondió que eso es lo que quiere y seguirá haciendo mientras tenga fuerzas para ello.
"Lo veo así; cuando Picasso tenía 35 años, ¿alguien le dijo que dejara de pintar porque tenía esa edad? (...) Soy una artista, tengo que hacer lo que hago, es el don que Dios me dio (..). Mientras tenga el corazón, la capacidad, la salud y la voz para hacerlo, es lo que debo hacer, pintar imágenes para el público con mi voz", afirmó.