Rajoy, qué pasada

Enviado por Fernando Jáuregui | 21 de Junio de 2008

Menuda pasada la de Rajoy sorprendiendo a su congreso con el nombramiento de Mari Mar Blanco para la ejecutiva (y de la Botella, que es lo más cercano posible a Aznar y la ex sonrisa del Régimen). Acabó el ‘efecto San Gil’.l Acabó el victimismo de quienes dicen representar a las víctimas, de los vascos que se creen los únicos vascos. Los traidores son los que quedan fuera y el irreductible Ignacio González se queda en solitario como líder de la oposición (si usted no sabe quién es, pregunte en la Comunidad de Madrid, pregunte).
A Rajoy, a falta de la jornada triunfal de clausura, le ha salido el congreso de diez. A ver si el lunes sale quien yo me sé desde sus ondas no tan bendecidas diciendo aquello de que Don Mariano no llega a las próximas elecciones, Quien me parece a mí que no va a llegar es él, que ha sobrepasado todos los límites.
Pero dejemosa los demonios familiares: mañana, tras la clausura, prometo un post completito con mis opiniones sobre este congreso del PP y aventurando lo que creo que va a pasar (hasta ahora, por una vez, vengo acertando bastante).

Federico, condenado

Enviado por Fernando Jáuregui | 16 de Junio de 2008

No me parece deshonroso que a un periodista lo condenen si se equivoca en una información, o por pasarse en la opinión. Hasta es lógico que quien se dedica a hacer noticias (”todo aquello que alguien no quiere que se publique”) tenga ocasionalmente líos en los tribubales. Sí me parece deshonroso cuando existe persecución por parte del periodista hacia alguien, cuando no le importa decir la verdad ni se recata a la hora de injuriar. Siento que a Federico lo condenen, de verdad, pero me parece lógico. Creo que le aguarda un auténtico calvario judicial, que se ha ido buscando

No hay moros en la Costa

Enviado por Fernando Jáuregui | 9 de Junio de 2008

No es que me las dé de adivino, pero he ganado unas cuantas apuestas (simbólicas) con lo de la retirada de Juan Costa de la carrera por la presidencia del PP. Si esto era todo lo que los conspiradores tenían que ofrecer, Rajoy puede estar tranquilo. Y digo conspiradores no tanto por Costa, que ya se sabe que todos quieren su cuarto de hora de protagonismo, cuanto por algunos de sus mentores, entre los que no está, me parece, Rato. Fraga, que está inmenso y dice lo que le sale de ahí, ya lo dictaminó: se retira Costa porque sabe que no gana. Lo mismo que Esperanza Aguirre…

El dislate sobre la señora Casas

Enviado por Fernando Jáuregui | 6 de Junio de 2008

Lo que se está trayendo y llevando en torno a la archifamosa conversación de María Emilia Casas me parece uno de los grandes despropósitos de esta triste situación nuestra. Esta mañana he escuchado a Federico Jiménez Losantos, ya en plena deriva de locura, decir que desde el Tribunal Constitucional se fomenta el crimen (no es textual, porque no recuerdo el entrecomillado, pero así ha sido). Esto no puede ser: me parece que el Supremo tenía toda la razón del mundo. Tirón de orejas (uno más) para doña María Emilia, pero hasta ahí. ¿Sabremos alguna vez dónde están los límites aconsejados por la moderación, el sentido común –tan poco común– y la decencia?

Otra de Federico

Enviado por Fernando Jáuregui | 30 de Mayo de 2008

Hay quien me reprocha ocuparme demasiado de Federico. Mi antiguo, ex amigo (creo que ya debe de ser ex; hace tiempo que no cruzamos palabra, claro), Federico. Yo creo que está planteando una revolución en los conceptos del periodismo, es un revulsivo, un ejemplo –entiendo– de lo que no debe ser. Lo que está ocurriendo estos días, con el juicio al director de las mañanas de la Cope, es bastante sintomático: cuando los dioses quieren perder a alguien, primero lo ciegan. Y la cegura es siempre exceso de autosuficiencia, errónea percepción de lo que valemos, sobreestima, cerrazón a la hora de ver los argumentos ajenos y eglatría al considerar los propios… eso lleva a posturas soberbias, vanas, al matonismo, a la amenaza para todos, al desprecio a los demás –a los que se llega a insultar de las peores formas–, a anular a quienes no piensan como nosotros.

Justo lo contrario de lo que entiendo que debe de ser el periodismo. Federico y sus imitadores no informan: deforman. No adjetivan: descalifican. No analizan: inventan una realidad. Conspiran para que esa realidad suya acapare a la otra realidad, la real, y perdón por la redundancia. Seguro que usted me entiende.

Si hablo tanto en este blog de Federico es porque creo quedebemos combatir esta forma de hacer antiperiodismo, que tan dañino ha resultado para el partido al que FJL decía apoyar, para la institución que financia su programa –Dios castigará al obispo fanático que lo mantiene–, para la imagen de los periodistas en España. Cierto: tiene una enorme influencia, ha congregado una pléyade de seguidores devotos –como tantos telepredicadores en Estados Unidos: basta con saber administrar la demagogia y tener agallas para hacer estas cosas–. Eso no hace más que aumentar su peligro. Por ello lo escucho y no me encojo de hombros, como tantos hacen. Ni siquiera me burlo de sus salidas de tono, tan irracionales muchas veces, como hacen otros para no enfrentársele; me parece un peligro, y lo digo.

Ahora, se atreve hasta a descalificar a los propios testigos a los que llamó en su defensa porque no dicen exactamente lo que él quiere, a despreciar a sus jueces, a insultar de nuevo al querellante, a omitir las opiniones discrepantes de la suya. En su soberbia, llega a meter el dedo en el ojo de los obispos que a él no le gustan, que son cada día más. De hecho, son crecientes ls que no le gustan; no le gusta casi nadie, ya ni ‘Espe’, a la que tantos favores debe.

Se está quedando solo, y ni los que antes le adulaban, temerosos ante la posibilidad de recibir sus rayos, le ríen ya las gracias. Caerá con estrépito y entonces tendremos que recoger, quienes un día llegamos a apreciarlo, sus pedazos. Mientras tanto, yo seguiré criticando sus formas y su fondo, aunque él sepa, haciendo mío aquel dicho del ministro inglés, que yo, que aborrezco sus ideas, daría la vida para que él pueda seguir expresándolas libremente. Esto es mucho mas de lo que él diría y, menos, haría. El, simplemente, ha dejado de ser un demócrata desde hace tiempo.

P versus P

Enviado por Fernando Jáuregui | 23 de Mayo de 2008

Menudo lío en el PP. Cada día me convenzo más de que el partido se va a romper, dando origen a una formación de centro-derecha y a una de derecha bastante ‘dura’, que siga los postulados del apóstol Jiménez Losantos, con Pío Moa de historiador de cabecera. ¿Estará ahí Pedro J? Lo dudo; demasiado inteligente, aunque a veces los dioses ciegan a los hombres antes de perderlos.

Tengo que repetir que bravo por Rajoy, al menos por haberse enfrentado ya de una vez a Federico y a Pedro. Bueno, en realidad han sido ellos quienes han decidido enfrentarse a Rajoy, pero en fin…. Me recuerda todo esto cada vez más a la UCD y a los tiermpos de Hernández Mancha, dos etapas que yo viví en El País como cronista político. Tiene toda la pinta de que va a cerrarse en falso con el congreso de Valencia y de que el debate, hasta la escisión que preveo, seguirá en los meses siguientes.

Debo ser de los pocos que piensan que Rajoy no es un cadáver político. Suya será la gloria de haber resucitado el centro. Y confío en que lance tentáculos para acercarse a la UPyD de Rosa Díez, que sola no puede. pero ambos juntos, sí. No veo yo, al fin y al cabo, grandes diferencias entre uno y otra en sus programas y actitudes (que son tan importantes como los programas). Claro que, para que todo esto sea realidad, Rajoy tiene que vencer a su principal enemigo, que no es otro que…Mariano Rajoy. El hombre de sentido común frente al apático. El honesto, frente al acobardado. El buen tipo, frente al solitario sin equipo. Una situación no sé si de Jekyll y Hyde, pero sí bastante surrealista la que se vive en el PP de la calle Génova.

¡Me han citado en el programa de Federico!

Enviado por Fernando Jáuregui | 21 de Mayo de 2008

Palabra de honor: se ha citado mi nombre en el programa de Jiménez Losantos, y no ha sido para mal.

Claro que no ha sido el famoso y peculiar charlista quien me ha citado personalmente, sino que se trataba de un anuncio de Popular TV, señalando que esta noche aparecería en el programa de Isabel San Sebastián junto con Regina Otaola…

¿O es que creían ustedes que la arbitrariedad de FJL había decaído? No, hombre, no…

Ahora en serio (lo de la arbitrariedad sí iba en serio. Lo de que no saca en antena a alguien que no sea de su cuerda como no se trate de ponerlo a caer de un burro, también): este programa matutino de la cadena episcopal está logrando destrozar al PP, manchar la imagen de la Iglesia católica, embarrar el concepto de periodismo y empeorar la éstica y la estética de todos los españoles. Lo que está haciendo con Rajoy y con su equipo es insultador y antiprofesional; la crítica es libre, la difamación, la injuria y el insulto, no.

Me dirá alguien: y ¿por qué lo escuchas? Pues porque es mi obligación profesional y porque, claro, me divierte más que el peñazo de Francino. Pero escucho con mucho más gusto a Luis del Olmo y a Carlos Herrera, que conste. Porque eso de FJL no es periodismo, sino circo, en mi humilde opinión. Y a mí me divierte el circo y los payasos, y los elefantes y los trapecistas.

Y, por favor, que nadie me venga ahora diciendo que si son celos de su éxito y todas esas cosas tan manidas. No: lamento mucho su éxito, porque gente como FJL es la que provoca que mentes poco esclarecidas puedan llamar “rojo” a Fraga en una manifestación como la del sábado pasado. País…

Mi amiga María San Gil

Enviado por Fernando Jáuregui | 15 de Mayo de 2008

Aprecio desde hace años a María San Gil, aunque sabía que esto iba a acabar así. Desde hace años constatamos, cuando nos vemos, que discrepamos en muchas cosas, en la táctica y en la estrategia, pero que nos une el común anhelo de que ‘nuestro’ País Vasco –más de ella que mío– llegue a una paz que devuelva a tantos la sonrisa y la tranquilidad –a ella, tan amenazada, tan cercada, más que a otros que tanto vociferan–. Pero pienso que sus métodos no son los más adecuados, aunque comprendo el dolor y el sufrimiento de los que all´ñi están y no pueden, como ella no ha podido, sacar a pasear a sus hijos al parque.

No creo que María esté en una conspiración de covachuelas y micrófonos bendecidos. Pienso que, en efecto, se ha sentido mal tratada, y Rajoy ya se ve que no ha sido llamado por los caminos de la diplomacia. Pero ¿había que hacerlo así? ¿Un portazo que debilita aún más, sin expectativas claras de recambio, a quien ahora encarna la única oposición al socialismo gobernante?

He leído de cabo a rabo la famosa ponencia política; no veo dónde pueden estar las discrepancias, la verdad. Puede que, como tantas veces, las formas se hayan comido el fondo. Puede que Lassalle, o quien quiera, no sea la persona más adecuada. Puede que…Pero ¿dinamitar así el congreso del PP, única esperanza ahora de recuperación para este partido?

Yo, la verdad, en esta tesitura, y sin dejar de ser –es lo que pretendo, al menos– un observador político imparcial y descomprometido, pienso que Mariano Rajoy tiene la razón, aunque no le acompañen los métodos, ni la sabiduría a la hora de pilotar esta crisis interna. La sombra de Hernández Mancha planea, de nuevo…

Las polémicas en i-cities

Enviado por Fernando Jáuregui | 11 de Mayo de 2008

¿Son los blogs periodismo? Yo sostengo, y lo he dicho en la reunión de i-cities en Candelaria, que sí, lo son. Pero no son medios de comunicación. Y el bloguero está sujeto, contra lo que dice José Luis Prieto, de Las Ideas, a los mismos controles penales que cualquier periodista. Pero seguiremos con este encuentro, animado por César Calderón, entre otros, lleno de cosas interesantes…SE clausura este domingo

Noooo a la pena de muerte!!!

Enviado por Fernando Jáuregui | 7 de Mayo de 2008

Aún, menos mal, nos conmueve a muchos que se vuelva a aplicar la inyección letal en un brazo humano, con la ley en la mano y el cura dando la bendición. No a la pena de muerte. Estados Unidos no puede ponerse en plan Junta militar de Birmania, a estas alturas…
Afortunadamente, ya apenas quedan energúmenos de esos que, cuando criticas la pena de muerte en EE.UU, te acusan de ser antiamericano y esos tópicos lamentables.