El innnombrable
Al final, me he decidido a escribir algo sobre alguien a quien ya estaba empezando a considerar ‘el innnombrable’; tratar sobre él siempre me ha deparado disgustos. Pero, en fin…
Me ha costado escribir, de nuevo, acerca del abogado prófugo José Emilio RodrÃguez Menéndez; de hecho, he rechazado participar estos dÃas en varios programas televisivos sobre su caso, ahora que ha vuelto a ponerse tristemente de moda. He estado a punto de caer en el bando, tan mayoritario, de quienes desdeñaban tratar sobre el personaje, bien porque era peligroso hacerlo –eso ya es el pasado, aunque a mà bien que me costó el haber publicado una información sobre él–, bien porque considerasen que, al fin y al cabo, se trata de una figura histriónica, casi de alguien que no está en sus cabales. O porque minimizaban sus culpas, o porque no es de buen tono hablar siquiera de alguien asÃ. Craso error el de convertir a RodrÃguez Menéndez en un juguete roto, como si de un ‘Dioni’ cualquiera se tratase. No es un pÃcaro, ni un más o menos simpático vividor (solamente): es un hombre que ha hecho de la delincuencia, de abusar de los demás, un método de supervivencia. No merece simpatÃa y ahora veo que tampoco merece conmiseración.
Resulta increÃble, para quien haya seguido algo la trayectoria de RodrÃguez Menéndez, que todo un juez de vigilancia penitenciaria haya podido conceder un permiso carcelario a quien tenÃa cuatro órdenes de busca y captura en su historial; que Su SeñorÃa haya falseado los motivos de la concesión —dijo que el ‘polémico abogado’ se entregó voluntariamente tras su huÃda a Argentina, cuando lo cierto es que fue capturado en la frontera portuguesa, cuando trataba de regresar ilegalmente—y que, hasta el momento, se desconozca que ese juez haya sufrido correctivo alguno por parte del Consejo del Poder Judicial. Ello indica muchas cosas acerca del estado de nuestra justicia, como también resulta significativo que el ahora prófugo –triprófugo, como también bÃgamo y como igualmente reincidente múltiple en diversa variedad de delitos—pudiese lograr, con toda tranquilidad, un pasaporte que le permitirá huir más lejos.
El “valor†–lo digo asÃ, entre comillas, como es lógico—de RodrÃguez Menéndez es que pone en evidencia los agujeros del sistema. Fue protegido por una mafia judicial –asÃ, como suena—y por otra mafia –tal cual lo digo—policial. Se apoyaron en él gentes bien colocadas en el sistema para poner en marcha una sucia historia contra un periodista. Estaba sentado a la diestra del padre en un homenaje a quienes idearon los GAL. Los colegios del ramo nunca se atrevieron a excluirlo de sus filas, pese a sus métodos, carentes de la menor deontologÃa. Grabó a gentes respetables en actitudes Ãntimamente vergonzosas, porque tenÃa la infraestructura para hacerlo y alguien me dijo, con lágrimas, que se habÃa sentido vÃctima de su potencial chantaje. Lo cual quizá explique muchas cosas.
De mà publicó cosas horribles, de las que luego se ‘arrepintió’ públicamente en la sala del juicio, como venganza porque publiqué en mi periódico digital algunas informaciones que trataban de alertar a sus posibles votantes en la LÃnea de la Concepción –quiso presentarse a alcalde la esa localidad—acerca de sus manejos; me parecÃa que era obligación de un medio de comunicación revelar quién era, en realidad, alguien que querÃa convertirse en servidor de la comunidad. TenÃa él entonces una revista infame, desde la que lanzaba sus insidias carentes de la menor verosimilitad, pero llenas de mala intención y suciedad, que desapareció tras hacer todo el daño que pudo: ni siquiera pagaba a la imprenta. Y, con su habilidad para buscar esos agujeros del sistema, alargó hasta lo indecible las fechas de las vistas orales consecuencia de mis querellas. Le gané un juicio tras seis años de aplazamientos –lo condenaron a otros seis meses de cárcel: ya tenÃa la condena por lo de Pedro J., por una querella de Gómez de Liaño y por delito fiscal continuado—y no quise, harto ya, entrar en otro juicio pendiente: preferà evitar otro eterno proceso judicial, tal vez por haberme convencido hasta la saciedad de la verdad de la maldición que dicen gitana ‘pleitos tengas y los ganes’. Me pidió perdón en público y en carta privada, que conservo, en la que acusa a terceros, entre ellos un cuestionable periodista, un ex coronel y ex espÃa y otro que presume de serlo, de haberle dado pruebas falsas contra mÃ.
Llegué a creer que podrÃa haber entrado en una vÃa de arrepentimiento, que habÃa perdido la prepotencia acumulada cuando lo arropaban gentes poderosas. Ingenuo. Ahora lamento ver que en absoluto es asÃ: de nuevo se ha colado por los rotos de la malla del sistema. RodrÃguez Menéndez, que sin duda acabará mal (aún peor que ahora, quiero decir), ha hecho la penúltima trapisonda. Cada dÃa que pase sin que lo capturen será una denuncia de lo mal que funciona todo este engranaje, capaz de tener encarcelado a un inocente porque su rostro bizco era semejante al de un violador, sin que el juez de turno revisase el caso, y capaz también de provocar este enorme escándalo sin que, hasta el momento, a la SeñorÃa culpable del desaguisado le haya costado, de modo infamante, la carrera. No, este no es el caso de un Dioni, ni el de un Guille; RodrÃguez Menéndez nos demuestra que lo suyo es mucho más serio. Y asà debemos tratarlo.
31 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2008 a las 14:31
Por cierto, qué lamentable el programa de La Noria este sábado de madrugada dedicado a este tema; me habÃan invitado, pero no fui, y menos mal. ¿Estamos ante programas-debate-basura como los de la anterior legislatura?
31 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2008 a las 16:41
Espero que lo de Guille se refiriera a otro Guille, si no solo me queda compadecerte, hermano, y recomendarte un buen psiquiatra.
31 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2008 a las 18:03
El Guille fue un delincuente juvenil que se hizo muy famoso allá por los años ochenta. Era un juguiete roto y creo que acabó muerto por una sobredosis, aunque no estoy seguro ahora de ello. Los medios lo trataron con cierta simpatÃa: era, desde su nacimiento, un desheredado de la fortuna.
31 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2008 a las 18:49
Te pido disculpas si te has sentido ofendido. Lo siento.
31 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2008 a las 20:48
No es cosa ya que a nadie maraville
que a fecha de hoy exista más de un Guille
Trotando por estos derroteros.
Mas si se trata aquà de elegir Guille
no acierto yo a decir a cuál prefiero:
si a aquel que en nombre anónimo mancille
o si, directamente, al Guille navajero.
(Es BROMA y sin niguna intención de ofender a nadie)
1 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 19:48
Mi querido Colectivo,
Aplaudo su brilante iniciativa.
Permitame completar el poema con un cuarto verso de la primera estrofa:
No es cosa ya que a nadie maraville
que a fecha de hoy exista más de un Guille
Trotando por estos derroteros.
Guille cántabro, Guille macarrero.
Mas si se trata aquà de elegir Guille
no acierto yo a decir a cuál prefiero:
si a aquel que en nombre anónimo mancille
o si, directamente, al Guille navajero.
Un saludo.
1 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 21:53
Enhorabuena por su sentido del humor, Guille cántabro, y saludos en nombre del Colectivo De Luz*
(*fundado a finales de agosto en cierto restaurante santanderino por gentes de diversos pelajes y geografÃas, con la intención de irrumpir en la blogosfera socarrones, falaces y emboscados cual elefante ocioso en cacharrerÃa).
I.J.
3 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 5:05
Brillante debut del tal colectivo luminoso. Enhorabuena tanto a ese comando socarrón como a Guille por su ágil cintura.
3 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 8:33
Joder con el colectivo
confesados Dios nos pille
nos hacen versos y ritmos
¡Y se meten con el Guille!
Que mandanhuevos los tÃos
quel Guille es gente mu seria
dun humor arremetÃo
–vamos, que no le va la feria–
Queso se lo digo yo
miembro deste colectivo
4 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 5:56
La fundación FAES desmiente rotundamente que el sr. Aznar sea miembro del colectivo De Luz ni padre de ningún hijo de ministra.
4 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 10:27
Que ni estábamos allÃ
Ni sabemos que pasó.
¿Fue la noche marbell�
¿Fue la envidia de ‘Sarkó’
y de su Carla BrunÃ?
¿Fue que comparó a la bella
doña Rachida DadÃ
con la señora Botella
(que no es mujer baladÃ
si no vive uno con ella)?
Josemari, dà que sÅ
que no te cause pudores;
que eres de ValladolÃ
y esto no es mancha ni mella…
total ya, después de Azores…
quién te iba a decir a tÃ
que de aquà a Tananarivo
se iba a enterar todo el mundo:
que luces meditabundo
porque disfrutaste horrores,
Josemari, dà que sÃ,
pero… sin preservativo…
5 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 10:27
El problema es que en España hacemos héroes nacionales a los más corruptos y luego se creen con el derecho de poder hacer lo que quieran. La culpa la tenemos nosotros.
6 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 14:05
Yo encuentro tan repugnante al ¿Sr? Menéndez como al periodista de marras. Entre ratas anda el juego
7 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 0:46
A MarÃa:
Le pido que se explique, por favor.
7 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 13:22
Disculpe, si no se entendió. -Se apoyaron en él gentes bien colocadas en el sistema para poner en marcha una sucia historia contra un periodista.-
Escribió Vd. y yo me hice eco para equiparar a ambos, ya que el de ‘la sucia historia’, también utiliza sucios medios para sus fines e intereses
7 dEurope/Madrid September dEurope/Madrid 2008 a las 20:13
A MarÃa:
Si se refere al vÃdeo de Pedro J.RamÃrez, debo decirle que me parece indigno lo que hicieron, ERMl y otros, difundiendo una historia que tiene que ver con la vida privada de una persona. Pedro J.RamÃrez nos gustará más o menos en su actuación profesional –en algunas actuaciones profesionales–, pero tiene derecho a una vida Ãntima, como todos. Seguramente, la crÃtica debe venir por otro lado. No se le puede equiparar con la infame actuación de R.Menéndez en este terreno.
Saludos