Sin teorÃas conspirativas, pero… ¿quién fue el autor del 11-M?

Si no hay un autor intelectual, que supuestamente era ‘El Egipcio’, como defendÃa la FiscalÃa… ¿quién tramó los atentados funestos del 11 de marzo de 2004? A lo largo de estos años ha quedado claro que fueron islamistas vinculados a la espiral terrorista de Al Qaeda, con integración o no en la organización, pero ninguno de los condenados es culpable de haber ideado la matanza.
El saldo es muy lamentable: varios absueltos por los recursos atendidos por parte del Tribuna Supremo respecto a la sentencia del tribunal de la Audiencia Nacional. Un supuesto lÃder intelectual, Mohammed ‘El Egipcio’, absuelto -aunque cumpliendo condena en Italia por integración en banda terrorista-, y sólo tres autores materiales entre rejas.
Es cierto que todas las teorÃas conspiracionistas, que durante estos años se encargaron de mantener varios medios de comunicación, también quedaron arruinadas. Pero estos mismos medios aprovechan ahora el pronunciamiento del Supremo para destacar los agujeros negros que quedan pendientes en todo este caso del 11-M.
A falta de un autor intelectual, ¿por qué no recordar que ETA pudo estar detrás de una trama tan rebuscada y compleja para asesinar a casi 200 personas en plena capital española? ¿Por qué no afirmar que la FiscalÃa no ha podido demostrar sus tesis sobre las autorÃas?
Guerra mediática
La batalla en los medios este viernes es total. Para El Mundo y la COPE, adalides de esta causa conspiracionista, aseguran que el pronunciamiento del Tribunal Supremo ha sido “un golpe” para los que sostenÃan la tesis de que esta célula ideó y al mismo tiempo ejecutó los atentados. Incluso se habla en un gran editorial -por lo extenso que es- del periódico de Pedro J. de “fracaso del Estado” en la causa del 11-M.
Pero para los que han luchado tan firmemente contra estas teorÃas, como ABC, El PaÃs o Público, ayer jueves se ha vivido un capÃtulo final. Y para ellos, se ha puesto “la puntilla” -como dice el diario de Mediapro- a los conspiracionistas. Por mucho que se quiera decir desde un frente y otro, quedan varias lagunas. Aunque, de teorÃas extrañas, nada. Además, ésas también han quedado sin prueba alguna de posible viabilidad.