El gol de culo y el disgusto del culé
- Cuatro años le ha costado al Madrid salir y despertar de pesadilla galáctica
Por encima de colores -y gustos, futbolÃsticos, claro- ésta ha sido la Liga más bella que se recuerda en cuanto a igualdad, que no calidad. Pero eso también crea afición. Ha sido emocionante, abierta hasta su última jornada y no solucionada y cerrada hasta el minuto 80 del último partido.
Concretamente, ya lo saben, hablo del Madrid-Mallorca, que era donde el equipo que dependÃa de sà mismo tenÃa que ganar sà o sÃ. Se contaba con que el Barça arrollarÃa al Nà stic y lo hizo. Felicidades, por cierto, por llegar hasta el último suspiro con goles y goles, puesto que es el equipo más goleador del campeonato. Pero después de un ciclo estupendo de 2 Ligas y una Champions, llegaba el turno para otro equipo que acaba ciclo. Pero del malo.
Cuatro años le ha costado al Madrid salir y despertar de una Galaxia de auténtica pesadilla que jamás se debió crear, por mucho que con Florentino se obtuvieran 2 Ligas y una Champions. Fueron cinco años de locura empresarial llevada al campo, convirtiendo a un club en un horror de hacer caja. Por mucho que ahora algunos lloren al despedir a Beckham, se debe ver más allá de los detalles: el club blanco comienza una fase de nuevos tiempos. Lucha, entrega y jugadores competitivos, no esplendorosos. Porque los goles no se hacen sólo con currÃculum, sino con ambición. La que han puesto chavales como HiguaÃn, que sin ser una estrella y mucho un crack, ha sido clave con sus goles y apariciones llenas de fe para ganar el tÃtulo. La imagen es la de Huelva, recorriéndose todo el campo a trompicones, sin clase, pero con un corazón y entrega propio de un espartano.
Leónidas-Capello
Ayer estuve viendo la peli de ‘300’ y por eso me permito la comparación. En parte, lo que ha construido el Leónidas-Capello es un grupo de luchadores que no contaban con la derrota en ningún momento y que jamás se daban por vencidos. Y estaban preparados para saber que, si al final no ganaban la Liga, se recordarÃa su entrega y pundonor.
Hay que recordar y reconocer sin tapujos que el Barça tiene mucho mejor equipo. Sólo con Ronaldinho y Messi ya se ha dicho todo de este equipo. Dos cracks del presente y no del pasado, con mucho futuro y que se comen el mundo. Eto’o, aunque en versión light este año, es otro ejemplo de todo lo que no tiene este Madrid, que sin los goles de Van Nistelrooy jamás habrÃa ganado el tÃitulo.
No olvidar a nadie
No hay que olvidar al tercero en la pugna, el Sevilla, que aunque se deshinchó en el tramo final, fue un gran equipo. Ha ganado la UEFA, puede ganar la Copa del Rey ahora y a la Liga llegó vivo hasta la última jornada con opciones. Un equipazo. Caso aparte de los ejemplos Madrid-Barça. Tiene peor equipo que el Madrid, pero más calidad como conjunto. También peor equipo que el Barça, pero más sentido de bloque, de grupo. Eso vale mucho y eso es lo que hay que resaltar de esta estupenda Liga para el recuerdo. La Liga de las heroicidades, de las remontadas y la épica. Para todos y de todos, no sólo del ganador final. El estupendo 3-3 en el Nou Camp entre culés y blancos lo demostró.
El gol de culo, la flor en el culo…
Lo peor que se ha escuchado este lunes tras el triunfo blanco son los comentarios ruines de algunos. No tanto los malperdedores, sino los más crÃticos del madridismo. Se dice no menos que es una vergüenza cómo se consiguió el tÃtulo, empatando en Zaragoza de milagro, con un gol salvador de Tamudo. O lo que es lo mismo, sin méritos propios. Y que ante el Mallorca, escaso fútbol -es verdad, pero asà es Capello, quien ha venido a ganar, no a jugar bien-. Se ganó por la épica otra vez, remontando, dando la lección de que nunca se puede dar por perdido nada hasta el final. Ésa es la lección.
Y ver el segundo gol de Diarra como un gol de suerte metido por el culo -literal, asà fue- del mallorquinista Bassinas es ruin. Porque el jugador malà del Madrid dio un cabezazo fuerte y certero que si se hubiera colado un poco más a un lado, estarÃamos hablando de un gol heroico. Pero el portero lo despejó a duras penas y el balón chocó con el culo del griego, introduciéndose después en la meta. Eso no es un churro, es lógico en un gol dentro el área de cabeza, y con todo el equipo contrario defendiendo bajo palos. Ruindad, mucha ruindad por ahÃ…
¿Seguirá Capello?
Vino a ganar, no a jugar bien, ya lo dije. Es como el matón de la mafia que viene a hacer el trabajo sucio. Es feo pero efectivo, es su labor. No se dio por derrotado cuando otros se iban yéndose por la pata abajo. Aún me siento decepcionado por la huida de Camacho en su segunda salida del banquillo blanco. Dijo que él no mandaba -lo hacÃa Florentino- y no podÃa domar a los galácticos. Capello ha hecho lo que no hicieron los nacionales, tal y como preconizaba Unamuno: venció y convenció. A los galácticos, digo, no a los crÃticos del fútbol.
A Ronaldo le puso de camino a Milan, donde podrá comer toda la pasta que quiera –sÃ, lo de la pasta va en doble sentido-. A Cassano le intentó enderezar y al ver que es caso perdido, le hizo perderse por Roma. A Beckham le hizo sacar el hombre que tiene dentro, dejando por fin su imagen de futbolista superstar, aniñado y metrosexual. Lo hizo sólo al saber que habÃa firmado por otro equipo aunque ya venÃa de antes su aversión por el inglés. Y acertó en el momento y acertó rectificando. Era un nuevo Capello, que escuchaba a sus capitanes cuando le pidieron clemencia. A Robinho le ha hecho aprender qué es eso de defender y currarse una banda, no sólo salir de bicicleta…
La decisión depende en todo caso de Ramón Calderón, que parece que tiene pescado a su adorado Schuster. Sólo Mijatovic, su mano derecha, impidió esa contratación el pasado verano. CreÃa más en el látigo de Capello para remontar el vuelo. No se ha equivocado el montenegrino.
¿Y Rijkaard? DeberÃa seguir, pues esto no ha sido un fracaso. No se puede ganar todo al ritmo que el fútbol esgrime hoy en dÃa, y tÃtulos no le faltan en sus 4 años como entrenador. Pero puede que también toque cambio de ciclo. Pero Laporta deberÃa aprender de los errores ajenos, como el de Florentino queriendo cambiar la fórmula de un Madrid exitoso y su cariz menos galáctico: el de Vicente del Bosque.
Pero puede haber más adioses. ¿Se irá Ronaldinho al Milan del todopoderoso -pero perdedor en las elecciones- Berlusconi? ¿Y Eto’o? Puede suponer un fin de ciclo ya entonces forzado en Can Barça, aunque llega otro crack, Henry, aunque venido a menos. Sin embargo, en la Casa Blanca serán fichajes de gladiadores, no de galácticos. Kaká y Cristiano Ronaldo están casi descartados, asà como Ribery, ya fichado por el Bayern.
Conclusiones
Sé que va a sonar a cachondeo, pero es para celebrarlo todos: madridistas, culés y sevillistas. Y si me apuran, también los valencianistas, villarrealistas y zaragozistas. Ha sido un gran año. La emoción seguirá en septiembre. No sin antes un verano gozoso lleno de mil y un rumor sobre fichajes. Comienza otro espectáculo.