Un paÃs de inmadurez polÃtica
Con todo el amor que profeso a mi tierra… ¿qué se puede pensar de un paÃs que permite encausar a un presidente autonómico por reunirse con polÃticos, pese a quién le pese, por mucho que sean abertzales? ¿No circula libremente Gerry Adams por el mundo mientras que Otegi va de tribunal en tribunal?
¿Es que nadie ve la televisión, aunque sea a través de este medio -tan popular en todos los sentidos-, para presenciar cómo en Irlanda no sólo negocian y se reúnen con el Sinn Fein, brazo polÃtico del grupo terrorista IRA? ¿Es que no se sabe que incluso van a formar gobierno en Irlanda del Norte?
¿Sabe la gente que apoya que Ibarretxe vaya ante el juez por esta razón que en Oriente Próximo van a intentar sacar adelante el proceso de paz con reuniones entre el presidente palestino y el primer ministro israel�
¿Es que no está suficientemente claro que para solucionar un conflicto hay que reunirse con el enemigo? Y que si hace falta reunirse con el propio Diablo, mientras no se le entregue el alma, mientras no nos vendamos… ¿por qué no hacerlo para solucionar el conflicto?
Al parecer es mejor esperar que la fuerza policial acabe con el terrorismo de ETA. Es imposible. Tiene una base social detrás que hará que resista mientras siga la actual situación. Se trata de cambiar las cosas, sin que signifique ceder ante nadie ni venderse a ese Diablo. Por mucho que en Génova lo digan y/o lo crean.
Dicho esto, valga mi condena y la de todo hombre de bien por las agresiones no sólo fÃsicas sino también verbales (“¡A ver si os ponen una bomba, fascistas!”, decÃan en los alrededores del tribunal) a los miembros de Foro Ermua en Bilbao. Porque todo ello demuestra nuestra inmadurez polÃtica y la preocupante crispación social que atravesamos.