El precio polÃtico no está en euros
Balance
Volvemos a la máxima actualidad tras el periodo navideño. Y en nuestra sección ésta de ‘Menudo finde’ regresamos con especial resaca por todo lo que ha sucedido en este tiempo. En unos días se ha acabado la tregua de ETA y toda la perspectiva que tenía el Gobierno de Zetapé de aquí a 2008 se ha venido abajo. Incluido el panorama que tenía con vistas a las elecciones autonómicas y municipales de esta primavera. Toca pagar el precio político del que tanto se hablaba, aunque en otros términos.
Cachondadas varias
El SMS ‘ganador’ de estas navidades ha sido el de Saddam, a modo de gracia macabra. Ya saben, ése chistecillo en el que el dictador iraquí se quejaba de que esos días le dejaron ‘colgado’ y sin plan. Pero el más asentado en la actualidad nacional es el de Zapatero: llegó en Atocha y se irá por Barajas. De atentados va la cosa. No se pierde el humor ni en los peores momentos, eso es lo mejor de nuestro pueblo. Por cierto, de todas partes del país, para que luego digan que somos tan distintos. No lo somos tanto, y las riquezas regionales, aunque fantásticas, hay que apartarlas para que no oculten la realidad nacional. No son tiempos para fronteras.
El fútbol mal gracias, para los merengones
Menudo finde para los futboleros. Para todos, en realidad, por la pelea que se pudo ver un día de Reyes en Zaragoza con el campo lleno de niños. Aunque los madridistas se hayan llevado el enésimo disgusto y la nueva desilusión desde que se fuera Del Bosque allá por junio de 2003. Y no es que Vicente tuviera todo el mérito, pero su salida marcó un antes y un después, el fin de una etapa que parece que no cambia aún de rumbo pese al relevo en la dirección del club.
Hablar en plata
Mientras, el Sevilla no se ve tan golpeado por su derrota y el Barça respira a pesar de seguir en su ‘mini-crisis’ de resultados. La pena es que siempre ganarán los mismos, no los que mejor canten. Dice el archiconocido Risto Mejide, ese publicista que ahora es el jurado más conocido gracias al concurso Operación Triunfo, que casi nunca gana en ese certamen el que mejor canta, sino el que más gusta a las nenas que votan. Eso ya lo sabíamos, pero siempre viene bien hablar en plata. A ver si va a pasar lo mismo en Moncloa. Que este Gobierno, que lleva un buen balance general el frente del Ejecutivo en casi tres años, pague injustamente por culpa de los irracionales de ETA su valentía por buscar el fin de la violencia -por supuesto que también por beneficio propio en busca de las rentas políticas-, sería una mala señal para España. Pero lo dicho, las urnas mandan. El cabreo de un día. ¿Cuántos votos cambiaron el 11-M? Ese capítulo ya lo conocen, no nos reiteremos. En definitiva, el precio político no está marcado en euros.