La reflexión, la gomina de Mas y el lamparón de Montilla
Pues nada, que hemos llegado al final de la campaña catalana y este martes llega la jornada de reflexión. Pero hablemos en serio… y al grano. Ganará Artur Mas y su CiU. Pero no convencerá. Tanto que si no hay una sorpresa tal que nos volvamos todos locos, no podrá gobernar si PSC, Esquerra e ICV no hacen locuras y sà reeditan su tripartito.
Esto estaba firmado de antemano. Se dijo que Zapatero preparó la salida de Maragall para quitarse el lÃo de tres años de lÃos para el socialismo ante el gran problema de gobernar con los separatistas de Esquerra. PreferÃa, según esas tesis, que los moderados de CiU se hicieran de nuevo con la Generalitat y asà llevarse mejor desde Madrid con un pacto de apoyos parlamentarios en el Congreso de los Diputados.
Queda bonito y suena coherente. Pero no del todo. La verdad es que Zapatero querÃa al ministro de Industria que conoció, polémico y algo controvertido, sobre todo en su papel en la opa de Endesa, antes que al vertiginoso Pasqual Maragall. Labró su salida y ahora se asegura que Montilla lleve las riendas, inevitablemente, del tripartito. No por ICV, que no dan grandes problemas, sino por el filo de la navaja que supone dÃa a dÃa gobernar junto a Carod y compañÃa.
Lo dicho, que estaba todo cerrado. Encima, además, me cuentan los enviados especiales de DiariocrÃtico en Cataluña, mañana no votará ni el 65% de los ciudadanos. La abstención hará que las encuestas se reflejen en buena medida en los resultados finales y haya reedición de tripartito, otra bajada de PP y fuerte oposición, pero oposición al fin y al cabo, de CiU.
Nos quedará el recuerdo de las extravagancias de Mas en la campaña, su gomina a la que recurre para peinarse y a la que recurren sus rivales para llamarle ‘pijo’ liberal y persona apartada del ciudadano medio. Quedarán el aburrido esfuerzo de Montilla por suplir el hueco del show-man Maragall y sus lamparones, como en la foto. Perfecta imagen de lo el Partido Socialista Obrero Español refleja en su nombre: el sudor de los obreros. Suda José, que algo queda.