Los parques faraónicos y los faraónicos fracasos
Hablemos en serio… de las inversiones públicas. ¿Despilfarradas o no? Como ya prometiera Esperanza Aguirre, la Comunidad de Madrid dice adiós a sus acciones que tiene invertidas en el Parque Warner. Al parque de atracciones situado en la localidad de San MartÃn de la Vega ya le han salido otros novios que están dispuestos a pagar hasta 200 millones de euros. Poco que comentar crÃticamente a esta decisión: era una promesa y estaba programado, y es lógico (¿o no?) que la CAM saliera del accionariado.
Porque en un mercado abierto al capital privado, el único sentido que tiene la presencia accionarial pública era impulsar este proyecto faraónico. Hasta ahà bien: se creó empleo y se ha ayudado a levantar en parte la zona más deprimida de Madrid, el este de la Comunidad. Pero eso, que hay ‘peros’. El proyecto faraónico es cuestión ha fracasado económicamente.
Más clarito: ingresos mÃnimos, gastos los de siempre y los lógicos. Para los que no hayan visitado el parque, háganse una idea: estructuras y despliegue de medios y empleos a mansalva, todo en plan Disneyland ParÃs o la versión estadounidense. Pero para Madrid. Y que nadie se moleste por eso, pero es demasiado para Madrid. Sobre todo viendo el vacÃo en las cientos de tiendas de merchandising -son cientos, de veras-, el vacÃo en sus calles y restaurantes…
Hablemos en serio… La Comunidad hizo bien en invertir, al menos en cuanto a las buenas intenciones, pero el resultado ha sido patético. Si es cierto que salen pretendientes, y que al parecer ya están poniendo el dinero sobre la mesa, mejor que mejor para los madrileños. Y si los nuevos dueños del Parque reflotan a la casa de los muñecos Warner, mejor que mejor para todos, al fin y al cabo.