El curioso idilio entre el rock y las polÃticas
Hay cosas que no entiendo. La cultura del rock se desprecia continuamente, y más hoy en dÃa en medio de la vorágine de la música pop más comercial. Pero la misma civilización occidental, que la creó y luego la degeneró hasta envolverla en la discriminación, no cesa de hacer uso de la misma para poner la nota de color a cualquier campaña publicitaria, polÃtica o de otro tipo.
Quizás, sólo Reino Unido, verdadera madre patria del rock duro, le da el tratamiento que se merece. Estos dÃas se ha hecho popular la campaña de la Armada británica, que emplea como fondo y forma para su campaña de captación el gran himno de Queen ‘Bohemian Rhapsody’, que, por cierto, les ha quedado bordado el anuncio (ver vÃdeo).
Pero a la que ahora le ha caÃdo un marrón es a la candidata a suceder al canciller alemán, Angela Merkel. En su busca de suceder a Schröder se ha querido acompañar de una balada de los Rolling Stones titulada como ella ‘Angie’ –el diminutivo cariñoso de Angela-. La canción (haga clic para escucharla). ‘Angie’ se ha convertido en una especie de himno para su partido en la campaña para las legislativas del 18 de septiembre. Los ‘fans’ portan pancartas con la palabra ‘Angie’, algo asà como el caso del ‘ZP’ español. El marrón consiste en que el grupo considera que Merkel no se ha hecho con los derechos correctamente ni la reproducción del tema está siendo la que debÃa.
Qué cosas. En Inglaterra, en los 80, quienes se querellaban eran los polÃticos con los rockeros y no al revés. ¿Puede el poder de los Rolling llegar tan lejos? No creo que esto llegue muy lejos. Más efectivo resultó el cabreo de la Dama de Hierro Margaret Thatcher con los Iron Maiden, ese grupo que todos tachan de guarros hevorros pero que pocos han oÃdo sus exquisitos discos (no va con sorna, soy un amante de la mÃtica formación británica).
Cuando nació la banda –su nombre quiere decir en español ‘La dama de hierro’-, se sostenÃa que su denominación era una segunda contra la primera ministra. No del todo cierto, puesto que se referÃan a la herramienta de tortura medieval que también se llama asÃ, dama de hierro (una especie de garrote vil). Pero eran tiempos para criticar a la conservadora y ya en su primer disco hubo referencias a su persona: en el single ‘Sanctuary’, no publicado por censura pero luego recuperado, fue un himno contra su persona. En la portada del single, la mascota del grupo, Eddie, aparece con un cuchillo ensangrentado en la mano, y a sus pies una mujer con rasgos faciales semejantes a Thatcher. También se creo otra más explicita como la que aparece a la derecha.
Con lo de Merkel sucede al contrario, la ‘seducida’ es la polÃtica, pero nos introduce en un nuevo y bello idilio entre las mujeres dedicadas a esa profesión y los grupos de rock duro. A la ministra de Cultura Carmen Calvo se la vio en un acto el pasado invierno apoyando el heavy –metal y se declara fan de Metallica. Qué cosas. Si es que las mujeres que llegan al poder lo hacen con duro bastón de mando. ¿Cuál será el grupo favorito de Esperanza Aguirre? ¿Sepultura? ¿Rosendo? ¿Kiss?
25 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2005 a las 16:45
La premisa inicial es buena, pero ¿qué es eso de “si es que las mujeres que llegan al poder lo hacen con duro bastón de mando”…?. ¿Es reseñable el gusto de una mujer por el rock duro? ¿Por qué no se habla de la afición por la clásica de ciertos hombres importantes, o incluso de su simpatÃa por ciertos ‘blanditos’ de la música romántica?. O ya puestos, ¿qué hay de la poesÃa, la cocina, el diseño de joyas….?. ¿DesmerecerÃa o engrandecerÃa algo de esto su capacidad para estar “en el poder”?. Yo creo que no. Los gustos son atribuibles a las personas, no a los géneros.
26 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2005 a las 0:28
Joder, vaya dos caretos los de la foto. solo falta Esperanza Aguirre.
26 dEurope/Madrid August dEurope/Madrid 2005 a las 10:37
Lorenzo, no quiero decir exactamente con el texto que todas las mujeres que llegan al poder “lo hacen con duro bastón de mando”. Pero es innegable que la mayorÃa destaca por su fuerte carácter. Estamos en un mundo machista en el que las mujeres que llegan a altos cargos de ese tipo no sólo, tristemente, tienen que demostrar valÃa, que las hay tantas como hombres, sino que deben también presentar una especial personalidad. Cosas de este mundo. Ya camiabará la polÃtica, espero que para bien.