El Emilio y su cuadrilla
‘El Emilio’, además de una extraordinaria obra de Jean Jacques Rousseau, es el apodo del matador que lidera la cuadrilla responsable -¿irresponsable?- de este ‘blog’ –o mejor, bloc, para huir de la maldita imposición anglosajona- sobre la religión compulsiva y laica, olorosa y flamÃgera que son los deportes. Eso sÃ, acorde con la denominación (de origen) de la casa (DiariocrÃtico y OciocrÃtico), Emilio MartÃnez ‘El Emilio’ intentará torear con pureza y sin meter el pico; o sea lejos de los habituales ‘lametraserismos’ hagiográficos con que otros (la mayorÃa) periodistas tratan a los divos del deporte. Este responsable (irresponsable) con larga trayectoria profesional en avatares informativos generales y deportivos no pretende arreglar el mundo del deporte, quiá.
Mas, junto a sus banderilleros de lujo, sà acercarse con independencia y mucho sentido crÃtico a la utopÃa polÃtica y periodÃsticamente incorrecta en la cuestión nada baladà de los deportes, cada vez más importantes (a veces en demasÃa) en el panorama mediático de nuestra sociedad posmoderna y olé. Algo asà como aplicar el quijotesco bálsamo de Fierabrás -que para eso El Emilio es manchego, pijo, -que todo lo curaba… en la utopÃa, claro. Pero conviene no olvidar que luchando por la utopÃa se logra lo posible.
Ah, El Emilio, más que cortar orejas y salir a hombros –que también-, pretende actuar ante mucho público. O sea, que ya saben, escriban, escriban muchos correos electrónicos. O sea, ‘emilios’, pues me sigo negando a los abusos lingüÃsticos yanquis de ‘e-mail’, máxime cuando en castellano su denominación popular –de pueblo, no confundir con sintonÃas polÃticas y de las JONS-. Escriban, que este es su ruedo libre y lo será per omnia saecula saeculorm. Amén. De nada.