Maribel, Maribel (Moreno): nos has fastidiado bien con el dopaje
La alegrÃa y optimismo con que España llegó a los Juegos se oscureció de repente el pasado lunes casi negro con lo peor: el dopaje. El de la ciclista Maribel Moreno, que tanto daño nos hace en cuanto a imagen, porque pagarán justos –el resto de los ciclistas en particular y de los deportistas en general- por pecadores –de momento, sólo ella-. Y escribimos lo peor, porque algunas decepciones –incluso la de la judoca Isabel Fernández, de la que se esperaba una ‘segura’ medalla, la tercera olÃmpica en su carrera- entran dentro de lo previsible en el deporte: se gana y se pierde.
Mas la espesa mancha del dopaje sà que es nefasta para cualquier paÃs, máxime como el nuestro, que está viviendo su auténtica ‘Edad de Oro’. Pero no por ello hay que rasgarse las vestiduras, ya que, en efecto, esta ciclista tomó EPO y engañó a la delegación española diciendo que tenÃa un ataque de ansiedad y querÃa volver a España, donde, por cierto, en lugar de dar la cara, anuló la rueda de prensa que habÃa convocado en la tarde también de este lunes.
En efecto, ella se dopó. Pero ningún otro de sus compañeros/as sobre las dos ruedas, ya que han pasado sin problemas los muchÃsimos controles a los que les han sometido –excesivos, aunque lógicos por parte de las autoridades deportivas internacionales con casos como el de Moreno o el de Dueñas y Beltrán en el Tour. De modo que de agachar la cabeza, nada. Salvo alguna que otra sorpresa poco previsible, el resto de ciclistas en particular y de deportistas en general no tienen nada que esconder. Sus triunfos son lÃcitos y nuestra alegrÃa por los mismos también.
Eso sÃ, las duras palabras del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, y del presidente del Comité OlÃmpico Español, Alejandro Blanco, deben ser realidad: no sólo se debe sancionar a Maribel Moreno, sino tirar del hilo a ver quién o quiénes y cómo le suministraron la EPO, no sólo. Hay que llegar hasta el fondo y extirpar el cáncer del dopaje. Por nuestro bien y el de toda la santa iglesia laica del deporte español. Amén.
14 dEurope/Madrid Agosto dEurope/Madrid 2008 a las 12:59
Muy duras las palabras, como tantas veces, las de Lisavetzky, ¿y luego qué? Na. Pue eso.
14 dEurope/Madrid Agosto dEurope/Madrid 2008 a las 20:07
SÃ, es que es poÃtico y se dedica sobre todo a ir de gorra por todos lados y no complicarse. Bochornoso.
15 dEurope/Madrid Agosto dEurope/Madrid 2008 a las 10:57
Además de polÃtico, es malo y mentiroso. Porque todos sabÃan cuando el supuesto ataque de ansiedad de la ciclista que era mentira y se callaron para montar el numerito. Muy propio de Zp y su equipo.