Más, mucho más ‘annus mirabilis’ y olé este 2008… incluso para el Madrid

Enviado por el emilio | 15/12/08

No vamos a hablar/escribir del Barça-Madrid. ‘Pa qué’. Aunque no deben olvidar los madridistas que este final ‘horribilis’ del año futbolero sucede al ‘magnificus’ de junio cuando ganaron la Liga. Pues eso. De modo que cambiamos el tercio y barna-madrid“oé, oé, oé; oé, oé”. Porque, al margen del eterno partido del milenio, la pléyade de acontecimientos felices de este sinigual 2008  parecía haber acabado con la (re)conquista de Copa Davis, otra hazaña que adquirió más gloria y produjo más envidia en el resto de los países de nuestro entorno por haber sido sin contar con el ‘número uno’ del mundo, Rafa ‘Supernadal’ y en cancha ajena, con los vociferantes y excesivamente compulsivos argentinos. Todos nos dábamos más que satisfechos con la inigualable e histórica colección de éxitos que ponían al deporte español –tan depauperado hasta hace tres décadas- en la cumbre planetaria.

Y, remedando la también mítica canción sobre Fidel y su revolución, ‘en esto llegó’… otro empuje final, además protagonizado por mujeres. Porque de histórico puede calificarse este recién concluido fin de semana para la natación –tras su fracaso en Pekín- y el balonmano femenino. En el primer caso, con la hazaña de Mireia Belmonte, que además de colgarse el oro como campeona de Europa en los 400 estilos en piscina corta, fue capaz de batir el récord mundial de esta especialidad. Por cierto que la representación patria en el conjunto de estos europeos se ha colgado un total de siete medallas.

En el segundo, con la en principio inesperada plata de ‘las chicas’ también en el torneo del Viejo Continente, en el que casi siempre éramos unos parias y lo más cerca del podio había sido un quinto puesto. Con su excelente juego, sólo doblegado por la eterna campeona, Noruega, y la juventud del equipo, el balonmano femenino puede empezar a aspirar a los muchos logros ya cascabeleados por el masculino.

De modo que con esta doble guinda, el pastel confeccionado a lo largo de 2008 nos endulza más la boca. Porque, es justo y necesario recordar, junto a la ya mencionada ‘ensaladera’ tenística, los otros dos grandes torneos que sea adjudicó ‘Supernadal’, además del oro olímpico y de haber alcanzado el ‘número uno’ mundial en este deporte.

Y, claro, ¿cómo no?, el Europeo de la Selección futbolera, el subcampeonato olímpico de los baloncestistas también en Pekín –con Gasol subcampeón igualmente de la NBA con los Lakers-, y el copo en ciclismo con Tour, Giro, Vuelta y presea de oro olímpico. Lo dicho/escrito: un increíble y envidiadísimo ‘annus mirabilis’ 2008. Tan único como irrepetible, sí…. Pero que nos quiten lo ‘bailao’. Y olé. 
 

Manda h… ¡eso!: ZP quiere crear un Ministerio de Deportes ¡que ya existe!

Enviado por el emilio | 27/11/08

Ya lo dijo/escribió el genial García Márquez: la realidad supera ampliamente a la ficción. Pôrque el oportunismo de Zapatero ha logrado la cuadratura del círculo y olé. Y se ha sacado de su chistera para el futuro un nuevo Ministerio… que ya existe. Porque, que sepamos, el presidente no ha eliminado aún la cartera de Educación, Política Social y Deporte.

De modo que suena a demagogia oportunista aprovechar, durante la recepción oficial en Moncloa con todo el equipo tenístico, la petición de Emilio Sánchez Vicario, capitán de la Copa Davis, que quizás no esté muy al tanto de las estructuras gubernamentales, de que se crease ese nuevo Ministerio. No sabemos lo que le habrá parecido a Mercedes Cabrera, la titular de este ya existente Ministerio, y presente en el acto, la ocurrencia de su jefe.

Lo que es menester, justo y necesario, es que el actual funcione en su sección estrictamente dedicada al deporte, perfectamente delimitada con un secretario de Estado y a su vez Presidente del Consejo Superior de Deportes, Jaime Lissaveztky –ratificado en su cargo el pasado 14 de abril-, y el resto del organigrama y organismos que de él dependen y que junto al propio Lissaveztky tienen por encima a la ministra del Deporte. Ésta y el secretario de Estado, siempre que hay un éxito importante a nivel mundial de los  profesionales –en este glorioso ‘annus mirabilis’ para España cerrado precisamente con la conquista de ‘la Ensaladera’- también felicitan oficialmente y después reciben como ahora a los triunfadores.

Puede ser discutible que, precisamente en Educación, el deporte esté tratado casi sólo a nivel profesional y muy poco a nivel popular –no del PP, claro-, al de la gente de la calle, al de fomento de la saludable práctica deportiva, sobre todo en los niños y jóvenes. Puede ser discutible que la mayoría de las competencias se hayan transferido a las Comunidades Autónomas, por lo que lo que se ordene desde el Ministerio tiene un peso relativo. Puede ser discutible que por esta razón, en una cartera que igualmente se llama de Política Social, también se diluyan las iniciativas para fomentar la práctica deportiva como aficionados más allá de los estudiantes.

Lo que no parece discutible es que, pese a estos desafueros, sea mejor resquebrajar el Ministerio actual, ¿no? Si Zapatero cree que no funciona bien, que obligue a sus responsables a que lo haga. Siempre será mejor que meterse en toda la parafernalia –papeleo, edificios, funciones y funcionarios, estructuras etc.- de un nuevo Ministerio. Recuérdese lo que aconteció con el nuevo de Igualdad –tan difuso y ambiguo en sus contenidos – o con la separación de Industria por un lado y de Ciencia e Innovación por otro –con varios enfrentamientos noticiosos entre sus titulares, Miguel Sebastián y Cristina Garmendia. Todo ello sin olvidar tampoco que en  los países de nuestro entorno el Deporte -ni siquiera en EEUU, tan admirado ahora por nuestro presidente- no tiene una cartera propia, porque consideran razonablemente que no parece hacerle falta.

A ver si cuando Zapatero, si alguna vez atiende sus peticiones de audiencia, reciba a los representantes taurinos, les promete una cartera torera. Y si recibe a los autónomos, pues otra, y si recibe a los comerciantes, pues otra –separada de Industria-, y si recibe a los profesionales de la aviación, pues otra, y si recibe a los fontaneros, pues otra… En fin que, como dijo el otro: ¡manda huevos!

Yo me hago del ’submarino amarillo’, qué pijo

Enviado por el emilio | 10/11/08

En relación calidad-precio es el mejor. O sea, en relación presupuestos-resultados. Así que yo me subo al ’submarino amarillo’ y no al de los Beatles, que también, sino al del Villarreal y olé. Si, claro, ya se sabe que el Barça (25 puntos) es un superequipo otra vez desde la feliz llegada de Guardiola, que lo es.  Sí, claro ya se sabe que el Madrid (23), con un Schuster errático y maleducado, no juega pero gana, que es verdad. Sí, ya se sabe que el nuevo Valencia (23) de Unai Emery se cuelga del dúo dinámico del gol, Villa-Mata y con escasa brillantez y mucha efectividad se asoma al lugar que le corresponde por presupuesto e historia, que también es cierto. Pero… ¿y del ’submarino amarillo’ (24 puntos), no hay nada que decir?

Porque los de Manuel Pellegrini, vaya extraordinario entrenador, emergen jornada tras jornada ahí arriba, incrustados entre los grandes/grandes, pese a no contar ni con los recursos humanos ni dinerarios de blancos, azulgranas y ‘ches’. O sea que transcurrido más de un cuarto de la competición, ya no hay casualidades, y el Villarreal, además el único imbatido en la Liga, puede repetir su sensacional campaña española anterior, en la que quedaron subcampeones, por delante de nuevo de Barça y también del Atlético y Valencia.

Y en la actual, con el único fiasco -único pero grueso, muy grueso- de la Copa del Rey, con su increíble derrota ante el Poli Ejido (5-0), añaden sus éxitos de nuestra Liga a la europea de Campeones, donde a pesar de tener un grupo muy difícil, están prácticamente clasificados para octavos. Y tampoco olvidemos que con Pellgrini, vaya extraordinario entrenador, ya alcanzaron las semifinales de esta mal denominada ‘Champions’, perdiendo ante el Arsenal, luego víctima del Barça, por fallar un penalti su entonces ’superestrella’ Riquelme.

Tampoco olvidemos que cuando éste se puso soberbio e intentó no cumplir la disciplina común -cual Ronaldinho y Deco en el Barça, o Ronaldo y Beckham en el Madrid- a Pellegrini, vaya extraordinario entrenador, y a su presidente Roig no le temblaron las piernas para echarlo. Sin que por ello el ’submarino amarillo’ haya acusado su ausencia; al contrario, creciendo más sin él. Otro claro ejemplo de las cosas bien hechas no sólo en el equipo, sino también -lo que es tan importante- en el club.

De modo que loor a este Villarreal, un club modesto de una localidad de 40.000 habitantes, que muestra el camino a seguir en todos los sentidos y, por ahora, ahí está entre los grandes/grandes. A la chita callando, pero con lo esencial el esfuerzo, la humildad y el buen juego. Naturalmente gracias a Pellegrini, vaya extraordinario entrenador. Yo me subo al ’submarino’ y soy de los vuestros, qué pijo.

¿Racista yo?, tururú… aunque es verdad que nos hacen gracia y no los perseguimos

Enviado por el emilio | 14/10/08

Tan racistas como ellos. Aunque yo creo que no tanto. Faltaría más. Que los hijos de la Gran Bretaña, la Pérfidal Albión nos dieran lecciones. Pero, ya en serio, hay que entonar un pequeño ‘mea culpa, sobre todo por parte de nuestros dirigentes futnboleros en general. Porque aquellos barros trajeron estos lodos. O pagar justos por pecadores. Ambos sabios refranes españoles se pueden aplicar a la perfección a la polémica que se ha montado por la negativa de Inglaterra a jugar un amistoso en el Bernabéu, un estadio en el que una minoría -pero muy chillona- insultó a algunos de los futbolistas negros del equipo, Defoe, Wright-Philips, Jenas y Cole, en el transcurso de otro amistoso contra ‘la Roja’. Aunque los dirigentes ingleses están en su derecho de adoptar esta medida -como la Federación Española lo está de poner el nuevo amistoso donde quiera-, la misma nos parece excesiva.

Por supuesto que es indudable que existieron los gritos xenófobos -“al bote, negro el que no bote” y otras lindezas-, pero no parece justo generalizar y meter en el saco a todos los asistentes al Bernabéu en particular y de rebote a la afición española. Por supuesto que unos días antes el inefable y poco educado seleccionador español Luis Aragonés volvió a meter la pata con su léxico torpe al dirigirse a Reyes para motivarle espetando: “dígale al negro -por Henry- que ueste es mejor”. Y, si queremos también echamos en el saco negativo las mofas a Lewis Hamilton en el Gran Premio de Cataluña de F-1 hace exactamente un año. Pero, al margen de todo ello, no creo que los británicos -ni nosotros- en general puedan presumir a lo largo de su historia imperial de un comportamiento correcto con los nativos de sus colonias. Y, sobre todo, también en sus estadios, de vez en cuando, acontecen sucesos similares, pero…

Pero con una diferencia muy importante y en la que sí tenemos que callarnos e intentar imitarles: los castigos allí son duros y ejemplares. No sólo duros y ejemplares, también inmediatos. Por parte de clubes y de la Federación, que se gastan una importante cifra de dinero en su prevención. La mano dura no tiene excepciones y los clubes, a diferencia de los españoles -salvo el Barça de Laporta en esto-, son los primeros en expulsar a los racistas, a los insultadores y/o a los que fomentan la violencia. Es más, el resto de los seguidores colaboran con la policía y los agentes de seguridad para identificar a los que caen en semejantes desafueros.Y el más reciente ejemplo, bien apoyado también por Juande Ramos, el entrenador del Tottenham, ocurrió la semana pasada con un grupo de sus hinchas que profirieron gritos homófobos contra Sol Campbell, el jugador de color del Portsmouth.

En definitiva, que racistas hay en todas partes e incidentes de este tipo también. Pero la forma de erradicarlos es bien distinta en el Reino Unido que aquí. De modo que, aunque el asunto se haya exagerado por sus dirigentes federativos futboleros, no habría ocurrido si sus homólogos españoles -ay el impresentable Villar- se hubieran dedicado a perseguir a los radicales que los profirieron en vez de echar tierra al asunto. Ojalá esta polémica sirva para eso, para aplicar la ideología oficial inglesa, que no se queda sólo en el deporte, sino que se extiende a todos los aspectos sociales: a los racistas, ni una.  Así sí que podremos aplicarle lo de ¿racista yo…? ¡Tururú!  

Raúl siempre llama dos veces a la puerta… de la Selección

Enviado por el emilio | 06/10/08

raul-espana-200.jpgRemedando la magnífica película, ‘Raúl siempre llama dos veces’. Lo hizo la anterior campaña, cuando recuperó su olfato goleador, pero sus problemas con Luis y su chulería en la caseta le dejaron fuera -con razón desde la opinión del que esto escribe-. Ahora insiste con idénticos argumentos ante Del Bosque, que le quiere más. ¿Habrá llamada para el capitán del Madrid en siguientes convocatorias? La respuesta está en el viento, que cantaría Bob Dylan.  

Y por seguir con canciones, ‘llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya’. Así reza la genial e imprescindible canción de Joan Manuel Serrat titulada ‘Mediterráneo’. Así reza la actualidad de la Liga española, con un dominio de equipos cuyas ciudades están geográficamente en o muy cerca del ‘Mare Nostrum’. Porque no sólo los dos que encabezan la competición, Valencia y Villarreal –empatados a puntos y líder los de Unay Emery por diferencia de goles sobre los de Manuel Pellegrini-, son ‘mediterráneos’, sino que 4 de los 6 primeros también lo son. Pues al dúo citado de la Comunidad Valenciana se une el ’Superbarça’ de Guardiola, que jugó al tenis con un bochornoso ‘Atleti’ –’Pupas’ otras vez- endosándole un set por 6-1, hay que sumar el Almería –extraordinario con un Negredo goleador que también pide Selección, aunque en su caso debutar-.

Sólo un Sevilla que vuelve por sus fueros y puede ser de nuevo aquel superequipazo de Juande Ramos, y el Madrid, que tropezó por primera vez en casa este año ante otro ‘mediterráneo’, el Espanyol, aunque recuperó a un bigoleador y una vez más salvador Raúl, aguantan el tirón del ya citado ‘Mare Nostrum’.

Si nos ceñimos a los estilos, lo que podría entenderse como estilo mediterráneo, es decir oloroso, luminoso, pasional, flamígero y espectacular, también cuadra con lo que suelen desarrollar el Barça –ojo a él, que cada día se parece más en belleza de juego y resultados al del doblete liguero y conquista de la ‘Champions’ los dos primeros años de Ronaldinho, y, con altibajos, el ‘submarino amarillo’ villarrealense. Incluso el Almería se sitúa en línea similar con su buen trato del balón y su carácter ofensivo. Menos florido ya es el Valencia, que sin desprenderse de ese cariñoso tratamiento del esférico, no olvida la traca de la solidez y el sentido práctico, armas con las que se llevó los tres puntos de Valladolid.

Más berroqueño es en esta temporada el Racing, que necesitó llegar a este sexta jornada para sumar su primer triunfo. Algo a lo que también se apuntó otro equipo del Norte, el Sporting., con lo que ya son sólo dos conjuntos, Betis y Osasuna los que no saben todavía lo que es ganar, aunque los de Chaparro lo tienen peor pues casi ni saben empatar tampoco y son colistas con dos paupérrimos puntos. Además tendrán que esperar al menos dos semanas para lograrlo, pues la Liga se detiene por los compromisos de la Selección –ésta sí que puro deleite mediterráneo en belleza y resultados- ante Letonia y Bélgica en su hasta ahora fácil camino clasificatorio hacia el Mundial, que esperemos continúe así hasta la fase final en Suráfrica. ¿Irá Raúl, si sigue llamando? La respuesta está en el viento.

Que bon vasallo (Alonso) si oviese bon señor (Ferrari, por ejemplo)

Enviado por el emilio | 29/09/08

Cultura que tiene uno. De ahí el título, extraído y adaptado entre paréntesis del Poema del Mío Cid, que encabeza este posicionamiento y olé. Que no hace sino incidir en lo que hemos mantenido, muchas veces contra viento, marea y resultados. Que Alonso, el doble campeón mundial, es el mejor. Y lo es tanto en sus dos ‘annus mirabilis’ con los títulos en 2005 y 2006, como en el ‘annus vulgaris’ de 2007 con McLaren-Mercerdes apostando por el británico Lewis Hamilton, como en el ‘annus horribilis’ actual. Aunque desde este domingo un poco menor ‘horribilis’, merced a su tan inesperado como brillante triunfo en la noche del circuito de Singapur

Mas a pesar del éxito, este calificativo para la temporada sigue siendo válido, ya que la victoria le va a dar mucha moral de cara a lo que resta de temporada, tres premios aún, pero le sigue manteniendo en el pozo de la clasificación -solamente octavo- en la lucha por el Campeonato, que lidera precisamente Hamilton. También sigue siendo válido porque nada garantiza que el chapucero R28 no vuelva a las andadas en cualquier momento.

Y para hacerse nuevamente con el título necesita, además de moral, otro ingrediente esencialísimo: un bólido competitivo y no ese chapucero R28 -se insiste-, con el que Renault y el dudoso y oscuro personaje que es su mánager Flavio Biattore le engañó para recuperarle tras la marcha del asturiano este año de la escudería británica a la francesa. En cuanto el R28 ha tenido unas prestaciones sólo algo inferiores -ni siquiera iguales- a las de la competencia de la propia McLaren y Ferrari, en cuanto el llegar el primero a la meta ha dependido únicamente de la pericia del conductor subido en un coche sólo algo inferior -ni siquiera igual- al resto, ha llegado la victoria, la primera “e inesperada” como el propio Alonso ha admitido con enorme sinceridad y cierto retintín.

Nos alegramos mucho por él y por el deporte español, en el que es el único de los grandes/grandes -pongamos que hablo/escribo de Gasol y sus ‘chicos de oro’ de baloncesto, de Nadal, de Contador (aunque este domingo ni él ni sus compañeros lograron redondear la excepcional temporada con el Mundial de ciclismo en ruta)- que no había brillado aún. Casi siempre muy a su pesar, casi siempre por culpa del bólido, aunque él también ha cometido algún pequeño error forzado por la necesidad de ganar alguna carrera.

Pero conviene no olvidar, dentro de la alegría de este momento, que parece muy difícil que Renault tenga en 2009 un coche competitivo para luchar por el título de marcas y de pilotos. Conviene no olvidar que el propio asturiano no quiere hablar de lo que hará la próxima campaña, “para lo que habrá que esperar”, según suss declaraciones tras la victoria en el país asiático, “a que acabe ésta”. En Ferrari se le espera en 2010, pero quedan otras marcas muy competitivas como BMW, Toyota o Red Bull que le tienen entre su prioridad máxima. En cualquier caso, ¡enhorabuena¡, campeón!, porque has vuelto a demostrar que eres el mejor. Se insisite; qué bon vasallo (Alosno) su oviese non señor (Ferrari, BMW, Subaru…)

No diga Nadal, diga el José Tomás del tenis ¡y olé!

Enviado por el emilio | 22/09/08

Orejas, rabo e indulto (pelín exagerado) para el mesías del toreo en su despedida de la campaña 2008. Pongamos que hablo/escribo de José Tomás. Orejas, rabo y humillación a los yanquis por parte del mesías del tenis en el taurinísimo escenario de Las Ventas. Pongamos que hablo/escribo de Rafael Nadal.

Y es que como en los carteles publicitarios de las corridas, y utilizando siempre la metáfora y no la literalidad: cuatro toros, cuatro, de la prestigiosa ganadería norteamericana de Patrick McEnroe, que serán lidiados, banderilleados y muertos a estoque por los espadas Rafael Nadal, David Ferrer, Feliciano López y Tommy Robredo. Y así aconteció en esta semifinal de la Copa Davis de tenis. Porque nuestras figuras son superiores a las de Estados Unidos, claro. Pero muy en particular y sobre todo porque tenemos al José Tomás del deporte de la raqueta, al número uno y olé. ‘Supernadal’, por supuesto.

No sólo por la calidad de su lidia, sino -siguiendo con el riquísimo lenguaje taurino- por la casta y bravura en la pista, en este caso el ruedo de Las Ventas, y su tirón taquillero. No acaban ahí las similitudes, porque al igual que el coletudo de Galapagar, el melenudo de Manacor se viene arriba y da la talla en los momentos más difíciles.  De modo que de la misma manera en que, por ejemplo, ‘el mesías’ de la tauromaquia echó el resto el pasado mes de junio en sus dos ya históricas y míticas tardes en este escenario de la Monumental -cortando siete orejas, siete-, su parigual tenístico hubo de librarse también sobre la arena de este coso de las tremebundas embestidas de Querrey, quien incluso le ganó el primer set en el partido inicial de la eliminatoria.

Sólo un superclase, un líder planetario tocado por los dioses laicos de la religión tenística, hubiera sido capaz no sólo de no encogerse, sino, además, de humillar después al norteamericano en tres sets consecutivos. Mayor humillación es la que esperaba, ya este domingo, al antipático Andy Roddick, que fue incapaz de apuntarse ni un sólo set en el partido que decidía la semifinal, sino que además encajó un bochornoso ‘rosco’ en el segundo de ellos (6-0). De modo que, bien secundado por Ferrer, que sumó el otro punto imprescindible del enfrentamiento, Nadal con sus verónicas a guisa de ‘passing-shot’, sus redondos a guisa de revés, sus naturales a guisa de voleas, sus estocadas a guisa de sets ganados y sus puntillas a guisa de partidos vencidos volvió a demostrar que es el mejor.

Como José Tomás. Y, con el debido respeto a los antitaurinos, un privilegio para España. Ahora ya falta la rúbrica, la guinda de la finalísima del torneo más importante del mundo, la Copa Davis en noviembre ante los dificilísimos argentinos. Pero no pasa nada, ¡tenemos a ‘Supernadal’ José Tomás y olé!

En la ‘Monumental’ de Pekín cortamos una oreja pero con confirmamos la alternativa y olé

Enviado por el emilio | 26/08/08

Cortar una oreja en la ‘Monumental’ del país más poblado del mundo está bien. Es lo que hizo nuestro deporte en Pekín. Lo cual está bien, pero… Escribíamos el día del inicio de los Juegos que nuestro deporte, en su  ‘agnus mirabilis’, tenía la gran oportunidad de confirmarse como  alternativa a los grandes/grandes. Escribimos el día del final de los  mismos, por cierto concluidos con una ceremonia tan vistosa como la  inaugural, que no ha sido así. Habrá que dejarlo para Londres 2012. No 
significa esto que España haya fracasado, ni cual el peor Curro Romero, haya recibido una lluvia de almohadillas, ¡quia!

Porque los resultados, con 18 medallas, son similares e incluso algo mejores en cuanto a las mismas a las citas anteriores de Sydney y Atenas. Sobretodo a esa última, donde logramos 19 preseas pero sólo 3 auríferas. Acontece, sin embargo, que no se ha logrado ese salto cualitativo hacia las grandes potencias mundiales del deporte. Algo así como los  que en la Liga disputarían la ‘Champions’, y nos hemos quedado en la zona media alta de la tabla, algo así como los que entran en la UEFA, 
que sigue siendo nuestro lugar.

Con un punto de amargura quizás, pese a que del puesto 16 de 2004 hemos escalado al 14º, porque el milagroso año que llevábamos de éxitos planetarios con la Eurocopa, el Tour, el Giro, Roland Garros y Wimbledon entre otras hazañas, no ha tenido el reflejo que esperábamos en la competición más trascendental y mágica del deporte: los Juegos. Escrito lo cual, se pueden extraer varias consecuencias positivas de nuestro paso por Pekín. Porque sólo nos han superado en número de medallas los clásicos países grandes/grandes -y no sólo en el deporte. Los clásicos e inalcanzables, como China, EEUU, Rusia, Gran Bretaña, Alemania,  Australia -que es todo un continente-.

Y también algunos otros, como  Corea, Jamaica y Holanda, que han acumulado más medallas pero porque son especialistas en algunos deportes -lo de Jamaica, Bolt y el resto de velocistas es espectacular-, y por tanto con un nivel global inferior. Porque España ha repartido sus preseas en gran número de modalidades, lo que añadido al gran número de diplomas -para los clasificados hasta  el 8º lugar- y cuartos puestos que rozaron el podio, del que sólo se quedaron a décimas de segundos o centímetros de la gloria, da un panorama general bastante alentador y que impide el pesimismo, salvo si se nos compara con los ya citados grandes/grandes.

Por cierto, sería injusto no citar a ese extraordinario equipo de baloncesto que ha estado a punto de derrotar a EEUU en una final inolvidable, que los yankies sacaron adelante con gran ayuda arbitra e institucional, que el Imperio es el Imperio. ¡Loor a nuestra ‘roja’ de baloncesto, recibida este lunes como se merecía! ¡Qué orgullosos nos sentimos de ellos!

En definitiva que, sin olvidar que en dos deportes básicos, que eran realmente casi los únicos en los Juegos de la antigüedad, atletismo y natación, sí hemos tenido un nivel bajísimo con cero medallas, y tampoco los fallos de algunas estrellas que siendo máximos favoritos por la razón que sea no dieron la talla, cual Paquillo, Gómez Noya, David Cal y Marta Domínguez; sin olvidar estos fiascos, los Juegos nos han dejado  donde nos corresponde. Sin abrir la Puerta Grande. Sin confirmar la alternativa, sí; pero también entre los aspirantes a hacerlo. ¿Será en Londres 2012? Como cantaba Dylan: la respuesta está en el viento.

El miedo a ganar de los que son buenos pero no estrellas nos ha robado medallas

Enviado por el emilio | 20/08/08

Ay el miedo a ganar. Ay el miedo a ganar… ¡Cuánto daño nos está perjudicando ampliamente y ‘robando’ medallas. Me explico: los deportistas españoles que participan en unos Juegos Olímpicos que ya se meten en sus jornadas decisivas, sobre todo en lo que respecta a los equipos -bien en baloncesto masculino, mal el resto- están compitiendo en líneas generales tal y cual se esperaba de ellos. El balance de medallas no es malo y sí acorde a nuestra situación en el tablero mundial.

Dicho/escrito esto, tampoco podemos olvidar que, dentro de ese buen nivel general, ha habido algunos fiascos de deportistas que por marca y antecedentes eran grandes favoritos a medalla y finalmente no lo consiguieron. ¿Miedo a ganar?, posiblemente. ¿Achicarse en el momento cumbre?, posiblemente. ¿Mala suerte?, también. De todo ha habido en la viña del Señor pekinés. En este último apartado entra la brava Marta Domínguez, que tropezó en una valla casi al final de su prueba de los 3.000 obstáculos cuando peleaba por el tercer puesto en el podio, aunque siempre le pasa algo en los Juegos, pues ya lleva tres en blanco.

En los anteriores casos, y siempre con las reservas de lo que es una opinión a distancia, aunque argumentada y compartida por otros analistas, entran los ‘triatlonistas’ Gómez Noya -que este año se salía en su dominio absoluto sobre el resto de colegas- e Iván Raña -también destacadísimo y dentro del grupo de los grandes del mundo y que ya falló en Atenas’04 cuando era el mejor-. Lo mismo que  el otrora siempre cumplidor Paquillo, que acudía a los Juegos con el cartel de máximo favorito al oro por primera vez en su ya largo y glorioso historial. Sin olvidar a algunos otros que tampoco dieron la talla, como Mario Pestano en disco, José Antonio Ramos en taekwondo, las chicas de baloncesto, Concha Montaner en longitud y Erika Villaécija o Mireia Belmonte en natación, entre otros.

Y es que ese miedo a ganar es la raya que separa a los genios, a los crack auténticos a los fuera de serie del resto de grandes y excepcionales deportistas pero que no alcanzan nunca la cima. Por ejemplo, de un Nadal a un Djocovic, ahora su mayor rival, pero que siempre pierde con el español en los momentos clave. Como precisamente en estos Juegos, en los que el serbio hubo de conformarse con el bronce, porque en el partido clave contra el manacorí se le encogió el brazo y falló pelotas increíbles, entre ellas la volea teóricamente fácil que decidió el partido.

Lo malo del miedo a ganar, que en otro ejemplo, tanto perjudicó en cuatro décadas a la Selección futbolera hasta que llegó la generación del desparpajo actual y se apuntó la Eurocopa, es que no suele tener antídotos ni tratamientos normalmente. Por eso en ocasiones, ¿quizás ahora a los españoles citados?, lo que hace es ganarle al propio deportista y llevar a que éste pierda, a que no dé el tope de sus posibilidades. Es genético. Como el miedo a perder que te hace dar más del cien por cien. Nadal, Llaneras, David Cal y Gemma Mengual lo saben muy bien, por suerte para nuestro deporte.

Maribel, Maribel (Moreno): nos has fastidiado bien con el dopaje

Enviado por el emilio | 14/08/08

La alegría y optimismo con que España llegó a los Juegos se oscureció de repente el pasado lunes casi negro con lo peor: el dopaje. El de la ciclista Maribel Moreno, que tanto daño nos hace en cuanto a imagen, porque pagarán justos –el resto de los ciclistas en particular y de los deportistas en general- por pecadores –de momento, sólo ella-. Y escribimos lo peor, porque algunas decepciones –incluso la de la judoca Isabel Fernández, de la que se esperaba una ‘segura’ medalla, la tercera olímpica en su carrera- entran dentro de lo previsible en el deporte: se gana y se pierde.

Mas la espesa mancha del dopaje sí que es nefasta para cualquier país, máxime como el nuestro, que está viviendo su auténtica ‘Edad de Oro’. Pero no por ello hay que rasgarse las vestiduras, ya que, en efecto, esta ciclista tomó EPO y engañó a la delegación española diciendo que tenía un ataque de ansiedad y quería volver a España, donde, por cierto, en lugar de dar la cara, anuló la rueda de prensa que había convocado en la tarde también de este lunes.

En efecto, ella se dopó. Pero ningún otro de sus compañeros/as sobre las dos ruedas, ya que han pasado sin problemas los muchísimos controles a los que les han sometido –excesivos, aunque lógicos por parte de las autoridades deportivas internacionales con casos como el de Moreno o el de Dueñas y Beltrán en el Tour. De modo que de agachar la cabeza, nada. Salvo alguna que otra sorpresa poco previsible, el resto de ciclistas en particular y de deportistas en general no tienen nada que esconder. Sus triunfos son lícitos y nuestra alegría por los mismos también.

Eso sí, las duras palabras del secretario de Estado para el Deporte,  Jaime Lissavetzky, y del presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, deben ser realidad: no sólo se debe sancionar a Maribel Moreno, sino tirar del hilo a ver quién o quiénes y cómo le suministraron la EPO, no sólo. Hay que llegar hasta el fondo y extirpar el cáncer del dopaje. Por nuestro bien y el de toda la santa iglesia laica del deporte español. Amén.