González realizó la primera de estas afirmaciones ante la pregunta de si el Gobierno podría trabajar más para luchar contra la crisis económica. "Creo que sí, y Europa también, mucho más. Y eso siempre me impacienta", dijo, pero añadió: "Ese no es mi problema. Mi problema no es defender a un gobierno porque sea de mi color".
González afirmó que el Gobierno español está haciendo "lo posible" ante una crisis que es global y que deja poco margen de ajustes "en el nivel local-nacional", pero lamentó: "Somos incapaces de ver que hay un problema de gobernanza y respuesta global a desafíos que son globales, porque nos mata la pasión por lo local".
Una oposición sensata
Sobre la oposición, señaló que "ojalá" existiese una que dijera lo que se puede hacer de manera seria y consistente. "Algunos dicen que menos mal que tenemos esa oposición, pero yo desearía, por el bien de todos, que dijeran algo sensato", añadió.
Explicó que este problema surge porque a los políticos españoles les "mata la pasión por lo local" y declaró que a él cada vez le interesa menos ese debate, "salvo porque perturba el juicio de los ciudadanos".
El ex presidente del Gobierno Felipe González también negó tajantemente que vaya a ser candidato a la presidencia de la Comisión Europea, y afirmó que trabajará intensamente en la campaña europea "con esa inmensa libertad que da no pedir el voto para unos o para otros".
González advirtió sobre el peligro de que los partidos españoles sólo se ocupen de temas locales y señaló que lo que le preocupa es "hasta qué punto se están estableciendo distancias con el proyecto europeo cuando más se necesita". "Me parece que estamos en la dirección equivocada y hay que corregirla", concluyó.