Ángel Villar, el ínclito e impresentable presidente de
Lo peor es que la coincidencia entre los grupos parlamentarios haya llegado hasta el punto de que sus diputados coincidan también en calificar de “alarmante” esta situación. Y no es el único calificativo de esta guisa que se ha escuchado este martes en la casa de la soberanía popular –de pueblo, ojo, no confundir-, no es el único, quiá.
Porque el presidente del Tribunal de Cuentas, Ubaldo Nieto de Alba, tampoco se ha quedado corto, al hablar, recogiéndolas del informe oficial de este organismo fiscalizador, de “deficiencias e incumplimientos ilegales” y de diversas irregularidades. Además en varios asuntos distintos y distantes, lo que amplía el desafuero de Villar y sus directivos.
Porque afectan, por ejemplo, a ayudas a los clubes, de los que no hay ‘recibí’; a falta de justificantes “en los presupuestos y en la contabilidad”; o a duplicidades de los mismos –quizás para compensar los que faltan-, presentados a la vez ante el Consejo Superior de Deportes y Liga de Fútbol Profesional; a las obras de
O sea que la a nulidad deportiva que es la Federación y Villar –tanto monta…-, se une ahora este feo asunto, que ya viene coleando desde hace varios años y obligó al CSD a congelar las subvenciones desde hace dos. O sea que a sus errores con la renovación de Luis Aragonés al frente de la Selección, cuando tras dimitir al término del Mundial, no se le aceptó y se le hizo un nuevo contrato por más dinero, se añaden estos como mínimo líos contables. O sea que con semejante personaje al frente del deporte rey, no es que España jamás ganará nada sobre los terrenos de juego, sino que al fútbol español le pueden sacar los colores nacional e internacionalmente. O sea, que con Villar, peor imposible.